La UE aprueba una histórica ayuda a Grecia

Los países de la zona Euro aprobaron el domingo el histórico plan de ayuda financiera a Grecia, que aportará en los próximos tres años una ayuda de 110.000 millones de euros.

Los países de la zona Euro aprobaron el domingo el histórico plan de ayuda financiera a Grecia, que en los próximos tres años aportarán una ayuda de 110.000 millones de euros cofinanciada por el FMI para evitar la quiebra del país más pobre de la Eurozona.
 
La ayuda aportada sumará 110.000 millones de euros durante los próximos tres años, de los cuales 80.000 millones serán aportados en forma de préstamos bilaterales por los países de la zona euro, y el resto por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las primeras transferencias tendrán lugar antes del 19 de mayo, fecha en que Grecia debe hacer frente a unos vencimientos de su deuda por valor de 9.000 millones de euros.
La decisión final de aprobar el plan de rescate para Grecia se produjo el domingo poco después de que Grecia presentara un nuevo y severo programa de austeridad cuyo objetivo es evitar la quiebra del país, asfixiado por una deuda que supera los 300.000 millones de euros e incapaz de asumir unas tasas de interés que se han vuelto prohibitivas para acudir a financiación en los mercados internacionales, que han perdido toda la confianza en la economía griega.
El plan, de una cuantía sin precedentes en el mundo, supera cualquier ayuda internacional aprobada hasta la fecha, incluído la crisis que vivió Argentina en 2001 o el crack asiático de los años 90. A cambio, Atenas deberá hacer realidad su plan para recortar su tremendo déficit público desde el actual 14% hasta sólo el 3% de su PIB para finales de 2014.
La canciller alemana Angela Merkel se mostró satisfecha por el plan de austeridad presentado por el gobierno helono, que calificó de «muy ambicioso». Merkel, pese a las tremendas reticencias tanto de su gobierno como de la opinión pública alemana, admitió que la ayuda internacional aprobada para Grecia es «la única forma de garantizar la estabilidad del euro», ante el nerviosismo de los mercados por el temor no sólo a una quiebra de Grecia, sino a que el problema griego acabe contagiando a otros países como Portugal y España.
Las medidas de ahorro presentadas por el gobierno socialista de Papandreu incluyen duros ajustes sociales y medidas antipopulares, como la supresión de los beneficios para los funcionarios públicos y los jubilados o el aumento de hasta dos puntos del IVA. «Se trata de sacrificios duros pero necesarios, sin los cuales Grecia iría a la quiebra», declaró el primer ministro Papandreou.
 
No obstante la grave recesión económica que experimenta Grecia -cuyo crecimiento económico en 2010 será del -4%, dos puntos por encima de lo previsto- supondrá un serio obstáculo para el cumplimiento de las medidas presentadas por el gobierno de Atenas. Los sindicatos ya han mostrado su enojo por las medidas de austeridad del gobierno, y han anunciado una huelga general para el próximo miércoles, la tercera en menos de tres meses.