LA ANTIGUA CIUDAD DE KARKAMIŞ ESPERA A SER DESPEJADA DE MINAS

El acceso a la antigua ciudad de Karkamış, en la provincia de Gaziantep, sureste de Turquía, está prohibido ya que se encuentra dentro de una zona militar que fue cubierta con minas en 1952 por razones de seguridad. Ahora todos los ojos están puestos en encontrar una solución a dicho problema.

A pesar de ser criticada por no preservar su herencia histórica, Turquía se ha interesado recientemente en la milenaria ciudad de Karkamış, donde ninguno de los monumentos históricos ha sido dañados.

La antigua ciudad se encuentra dentro de un área militar, que fue minada en 1952 para proteger la frontera y prevenir el tráfico ilegal. Cubriendo un área de 900 metros cuadrados, la antigua ciudad de Karkamış, cómo una ciudad muerta que aguarda volver a la vida, está esperando el día en el que se retiren las minas. La ciudad está situada en la orilla occidental del río Eúfrates, en la frontera turco-siria. Es uno de los asentamientos arqueológicos más importantes del Oriente Próximo. Después de que cayese el Imperio Hitita a principios del siglo XII a.C., la ciudad devino la capital de uno de los Reinos Hititas Tardíos. El rey asirio Sargon II destruyó la ciudad en el 717 a.C.

Los británicos excavaron en la región

Las primeras excavaciones en la región fueron llevadas a cabo periódicamente entre 1876 y 1881 por P. Henderson, el cónsul general británico en Aleppo. D.G Hogarth, Campbell Thompson y C. Leonard Wooley, quienes más tarde fueron agents británicos, y T.E Lawrence, conocido cómo Lawrence de Arabia, llevaron a cabo una segunda excavación desde marzo de 1911 a primavera de 1914, en nombre del Museo Británico. En 1920, Wooley pidió permiso para volver a excavar, pero le fue denegado por las autoridades turcas.

\»Las excavaciones, que se han llevado a cabo en un area muy limitada, muestran que los primeros asentamientos se remontan 7.000 años. Pero casi todo lo perteneciente a ese periodo se encuentra aún bajo tierra. Espero que la región, que se encuentra en una posición estratégica en lo referente a la seguridad del país, será librada de las minas, y que la excavaciones empiezan lo antes posible,\» dice el profesor Fikri Kulakoğlu del departemaneto de arqueología de la Universidad de Ankara.

Si se despeja la región de minas, a lo mejor los ojos del mundo se fijan en Turquía y en los restos que serían descubiertos en la antigua ciudad. La solución al problema depende de la reacción del Jefe del Estado Mayor.