Un análisis forense de los restos de Kaşif Kozinoğlu, un antiguo agente de inteligencia turco que apareció muerto en prisión en 2011 en circunstancias oficialmente atribuidas a un infarto, ha detectado concentraciones potencialmente letales de sustancias tóxicas. Se da la circunstancia de que su muerte se produjo justo antes de que prestara declaración en la investigación sobre el caso Ergenekon, una supuesta trama golpista del llamado “Estado profundo” que implicó a altos funcionarios y miembros del ejército con el objetivo de derrocar al gobierno de Erdoğan, si bien años más tarde el Tribunal Supremo de Turquía sentenció en 2016 que la trama nunca existió y que las pruebas sobre su existencia fueron amañadas por funcionarios vinculados al movimiento de Fethullah Gülen.
El misterio sobre la muerte de Kozinoğlu, antiguo responsable para la región de Asia de la Organización Nacional de Inteligencia (MİT) y fallecido en prisión el 12 de noviembre de 2011, comienza a esclarecerse 15 años después. Por orden de la Oficina del Fiscal Jefe de Silivri (Estambul), sus restos fueron exhumados el pasado 12 de septiembre y sometidos a diversos análisis, cuyos resultados ya han sido publicados en la prensa turca.
La versión oficial del fallecimiento del agente, que en su día se estableció como un ataque al corazón, ha dado un vuelco tras conocerse el informe definitivo del Instituto de Medicina Forense, elaborado el pasado 19 de octubre; según publica hoy el diario turco Sabah, los análisis biológicos y químicos realizados a los restos humanos -exhumados el 12 de septiembre y en avanzado estado de descomposición- han confirmado, mediante pruebas de ADN y con una certeza del 99,99 %, que los restos pertenecen a Kozinoğlu, y han revelado claves importantes sobre su muerte.
Los análisis detectan concentraciones letales de metales pesados en el cadáver
Los exhaustivos análisis realizados por la División de Toxicología del Departamento de Especialización en Química sobre 36 muestras diferentes del cadáver, entre ellas cabello, uñas, tejidos, huesos y la mortaja, detectaron antimonio, una sustancia que no se encuentra de forma natural en el suelo de las tumbas. Si bien los análisis toxicológicos no han identificado la presencia de sustancias como cianuro o estupefacientes, sí han revelado concentraciones extremadamente elevadas y potencialmente letales de antimonio y otros metales pesados, incluyendo arsénico, plomo y níquel, en partes del cuerpo como el cabello y las uñas.
El informe precisa al respecto que no se encontró antimonio en ninguna de las siete muestras diferentes de tierra recogidas de la tumba. Sin embargo, esta sustancia sí aparece en las uñas de las manos, con una concentración de 7.002 ng/g; también en el cabello, con 548 ng/g, en los tejidos saponificados (720 ng/g) y en los huesos, con 175 ng/g.
El antimonio, cuyas propiedades químicas son muy similares a las del arsénico, es una sustancia metaloide extremadamente peligrosa capaz de provocar daños graves a nivel celular, además de infartos, insuficiencia hepática y renal y shock cardiogénico.
Se sospecha que el veneno fue suministrado en el café
Los detalles recogidos en el expediente judicial, según los cuales Kozinoğlu había tomado café poco antes de morir en la cárcel, han adquirido ahora una nueva dimensión tras conocerse los resultados del informe toxicológico. Y es que es bien sabido en toxicología forense que el café es un vehículo muy eficaz para ocultar metales pesados, ya que su intenso sabor y su penetrante olor pueden enmascarar en el paladar y el olfato la presencia de estas sustancias, haciendo más difícil su detección.
Hasta la fecha 30 personas se encuentran bajo investigación y nueve sospechosos han sido detenidos tras la reapertura del caso sobre la muerte en prisión de Kozinoğlu; entre ellos figuran Ali İşgören, quien entonces ocupaba el cargo de fiscal jefe de Silivri, y Enver Altaylı, otro exagente la Organización Nacional de Inteligencia (MİT), además de funcionarios de prisiones y personal de emergencias médicas.
La conexión entre la muerte de Kozinoğlu y la serie turca “Valle de lobos”
Uno de los aspectos más llamativos de la investigación sobre este caso está relacionado con la popular serie de televisión Kurtlar Vadisi: Pusu (“Valle de lobos: emboscada”). La fiscalía abrió a mediados de septiembre una investigación paralela tras percatarse de las numerosas coincidencias entre un episodio de esta serie turca en el que se representa la muerte de un “traidor” al que se llama Kazım Kaşifoğlu, y la muerte en la vida real poco después del propio Kaşif Kozinoğlu mientras permanecía en prisión.
Llama la atención especialmente que el apellido del personaje ficticio, Kaşifoğlu, sea una curiosa combinación del nombre y el apellido del exagente de inteligencia cuya extraña muerte en prisión se investiga ahora. En la serie turca supuestamente aparecerían también varios mensajes ocultos, incluyendo varios vehículos con matrículas FG (iniciales de Fethullah Gülen), por lo que los productores de la serie están siendo investigados.
La investigación sobre el fallecimiento de Kaşif Kozinoğlu ha dado tras estos resultados un nuevo giro mientras la fiscalía investiga también si hubo manipulación de pruebas y si no se le prestó la asistencia médica adecuada. Además, en las últimas horas han salido a la luz imágenes de las cámaras de seguridad que revelan los últimos minutos con vida de Kozinoğlu en prisión: en ellas se ve a uno de sus compañeros de celda, Hasan Atilla Uğur, apagando la luz de la sala común donde posteriormente bebió el café y manipulando algo; además, tras caer Kozinoğlu enfermo y ser trasladado a un hospital, sus dos compañeros de celda lavaron inmediatamente la taza de la que había bebido.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





