Grecia y Turquía se unen en la diplomacia del baloncesto

Después de que la ya famosa «diplomacia del fútbol» acercara posturas entre Turquía y Armenia, Ankara y Atenas no han querido dejar pasar la oportunidad de aprovechar el partido de baloncesto.

Después de que la ya famosa «diplomacia del fútbol» acercara posturas entre Turquía y Armenia, Ankara y Atenas no han querido dejar pasar la oportunidad de aprovechar el encuentro que ambas selecciones nacionales disputaron el martes en el Mundial de Baloncesto 2010, al que asistieron juntos el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu y su homólogo griego Dimitris Droutsas.

«Hemos visto un partido muy amistoso. Por supuesto estamos orgullosos de la victoria de nuestro equipo, pero más allá de esto, la amistad ha ganado en el partido», dijo Davutoğlu a la prensa tras la victoria de los turcos frente al combinado heleno por 76-65, un partido en el que 10.000 espectadores llenaron las gradas del Ankara Arena dejando pequeño al centenar de aficionados griegos que se desplazaron para animar a su equipo.

En efecto, a pesar de la merecida fama de la afición turca, el encuentro del martes no revivió por fortuna otros incidentes pasados en partidos similares, y el choque entre las dos selecciones no sólo fue un gran partido de baloncesto que transcurrió con normalidad sino que además representó una oportunidad para el creciente acercamiento que protagonizan los dos países vecinos.

Fue el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu quien envió una invitación a Dimitris Droutsas, vice ministro de exteriores de Grecia (el primer ministro griego ejerce también de ministro de exteriores). Un nuevo paso que se produce en medio de la pretensión de Ankara de revisar su política de seguridad nacional y eliminar a Grecia de su «lista de posibles amenazas».

Como buen ejemplo del clima de amistad que reinó en el partido de basket entre las dos selecciones tradicionalmente rivales, no sólo no fue necesaria ninguna intervención de los agentes de seguridad, sino que además los aficionados griegos mostraron una pancarta que decía en griego «No somos enemigos, somos vecinos». Muchos hinchas helenos llevaban camisetas con el mismo lema.

«Felicito a los aficionados turcos y griegos que han creado la atmósfera de paz y tolerancia mútua durante este emocionante partido», declaró Droutsas a los periodistas tras el encuentro, al tiempo que felicitó al conjunto turco por su victoria.

El ministro de exteriores turco también destacó ante la prensa la pancarta mostrada por la afición griega que acudió al Ankara Arena. «El partido ha sido una muestra de esta amistad. Espero que los dos equipos lleguen y jueguen la final», dijo Davutoğlu.