En huelga de hambre por el clima

Uygar Özesmi, director ejecutivo de Greenpeace Mediterráneo, con sede en Estambul, es uno de los activistas que se ha unido a la campaña «Ayuno por la Justicia Climática».

Uygar Özesmi, director ejecutivo de Greenpeace Mediterráneo -con sede en Estambul-, es uno de los activistas que se ha unido a la campaña «Ayuno por la Justicia Climática», una huelga de hambre a nivel internacional para pedir a los gobiernos que se reunen en Copenhague que se tomen en serio el cambio climático. «Turquía está entre los países que se verán más afectados por el cambio climático», afirmó.
«El tema del cambio climático es muy serio, y necesitamos implicarnos emocionalmente para salvar el clima. Si no, millones de personas sufrirán hambre en el mundo», aseguró Özesmi desde Copenhague, donde los representantes de todo el mundo parecen incapaces de acordar unas reducciones efectivas de las emisiones de «gases invernadero», causantes del calentamiento global. Prueba de ello es que Estados Unidos, el principal emisor de CO2 del mundo, ha dicho que no podrá reducir sus emisiones más allá de un 5% con respecto a 1990, mientras que los científicos afirman que para evitar los peores efectos del cambio climático la reducción de emisiones debería ser -como mínimio- del 25% para 2020, y del 50% para 2050.
Özesmi se unió a la huelga de hambre internacional y estará sin comer durante los 14 días que dura la conferencia de Copenhague, consumiendo únicamente agua, minerales y vitamina B1 para poder mantener su cerebro activo y no sufrir graves secuelas físicas. «Tengo el lujo de acabar esta huelga de hambre en 14 días», dijo Özesmi. «Sin embargo, si no se alcanza un acuerdo justo, ambicioso y legalmente vinculante en Copenhague, millones de personas se irán a la cama hambrientas cada día. Esto lo hago en solidaridad con todas esas personas, es un acto de corazón», aseguró.
 
Los promotores de la iniciativa, inspirados por las palabras de Mahatma Gandhi, tienen una web donde puede verse qué personas están en huelga de hambre en todo el mundo por el cambio climático. Hay cientos de personas de todo el planeta, y hasta que Özesmi se unió la mayoría de ellas eran de Dinamarca, Estados Unidos, Francia y Australia; sin embargo, Özesmi no estaba solo, y se le unieron otras 200 personas del İklim Orucu Dayanışma Grubu (Grupo de Solidaridad de Ayuno por el Clima), lo que ha convertido a Turquía en el país del mundo que más participantes aporta a esta interesante iniciativa. Puede seguirse también la campaña del director de Greenpeace Mediterráneo a través de su página en Facebook.