El terrorismo del PKK se cobra 13 vidas

La violencia del grupo terrorista PKK se cobró un total de 16 vidas a lo largo del fin de semana en Turquía, incluyendo civiles.

La violencia del grupo terrorista PKK se cobró un total de 16 vidas a lo largo del fin de semana en Turquía, incluyendo civiles, precisamente coincidiendo con el anuncio de su líder histórico Abdullah Öcalan de abandonar cualquier intento de diálogo con el gobierno turco.
 
Miembros del PKK atacaron una base naval en la noche del domingo en la provincia mediterránea de Hatay, fronteriza con Siria, matando a 7 soldados e hiriendo a otros 7. Según los medios turcos, los terroristas atacaron con cohetes un vehículo militar en una base naval de Iskenderun (Alejandreta) durante un cambio de guardia. Tres de los soldados heridos se encuentran en estado grave, y fueron trasladados por helicópero al hospital militar GATA de Ankara.
 
Previamente el PKK había dejado un saldo de cinco miembros de las fuerzas de seguridad turcas y un civil muertos el sábado; dos soldados y un guardia rural murieron en el transcurso de un enfrentamiento armado en la provincia fronteriza de Şırnak, en el extremo sureste de Turquía, según informó el ejército turco en un comunicado. Otros dos soldados resultaron heridos en combates entre el ejército y un grupo de miembros del PKK que habían sido localizados en un área montañosa fronteriza con Irak, donde los terroristas suelen refugiarse para realizar incursiones en territorio turco.
 
En otro incidente separado, dos guardias rurales resultaron muertos el mismo sábado cuando terroristas del PKK abrieron fuego contra una patrulla militar en una zona rural de la provincia fronteriza de Siirt, según informó la agencia de noticias turca Anatolia. El sábado por la noche, otro grupo de militantes de la organización terrorista atacaron una mina de cromo en Antakya (Antioquía), matando a un guardia de seguridad de la mina de 26 años e hiriendo a otro. Uno de los atacantes resultó también muerto en el intercambio de disparos.
Finalmente el PKK atacó un convoy que se dirigía al funeral por los guardias rurales muertos en el ataque que tuvo lugar el sábado en Siirt, si bien afortunadamente no se registraron muertos en el ataque.
 
El PKK se alzó en armas en 1984 para luchar por la independencia de las provincias kurdas de Turquía en un conflicto que se ha cobrado hasta la fecha unas 45.000 vidas. El PKK está incluído en la lista de organizaciones terroristas internacionales por gran parte de la comunidad internacional, incluyendo la Unión Europea y Estados Unidos. Estos ataques se producen precisamente después de que el líder histórico de la organización, Abdullah Öcalan -que cumple cadena perpétua desde que fue capturado en 1999-, anunciara que ponía fin a su intento de diálogo con el gobierno turco para poner fin a la lucha armada.