El gobierno turco destituye a los jefes de policía de 16 provincias

Unos 1.700 policías han sido cesados de sus cargos o trasladados forzosamente sólo en Estambul y Ankara, desde que se destapara la presunta trama de corrupción el pasado 17 de diciembre.

El ejecutivo del primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan pareció continuar el miércoles con lo que la prensa turca ha presentado como una purga masiva entre los altos cargos de la policía, ordenando durante la noche la destitución de los jefes de policía de 15 provincias del país, incluyendo Ankara e İzmir, donde el día anterior se produjeron decenas de detenciones como parte de una redada contra una presunta trama de corrupción portuaria.

Los ceses del jefe del Departamento de Policía de Ankara, Kadir Ay, y del responsable de la policía en İzmir, Ali Bilkay, se producen además sólo 24 horas después de que otros 350 agentes de policía de Ankara fueran trasladados; los agentes trabajaban en unidades especializadas en la lucha antiterrorista, los crímenes organizados, los crímenes financieros, el contrabando y el cibercrimen, así como en la inteligencia. 80 de ellos eran jefes de policía -entre ellos el nº 2 de la policía en la capital turca- y el resto oficiales de menor rango.

También el martes al menos 25 personas eran detenidas en el transcurso de varias operaciones simultáneas llevadas a cabo a primera hora del martes en cinco provincias de Turquía (Ankara, İzmir, Estambul, Hatay y Van), como parte de la investigación por una presunta trama de corrupción iniciada el pasado 17 de diciembre. Entre ellas habría funcionarios públicos y los directores de los puertos de Tatvan (en el Lago Van, al Este del país) e İzmir (en la costa del Egeo).

La orden ministerial emitida en la madrugada del miércoles afecta, además de a los jefes de policía en estas dos últimas ciudades, a los máximos responsables policiales en Adana, Antalya, Bursa, Diyarbakır, Erzurum, Gaziantep, Hatay, Kocaeli, Malatya, Mersin, Sakarya, Samsun y Trabzon. El nº 2 del Departamento Nacional de Policía, Muammer Buçak, ha sido también destituido.

Con la destitución -sólo unos días después de la operación iniciada el 17 de diciembre- del jefe del Departamento de Policía de Estambul, las últimas suspensiones ordenadas por el Ministerio del Interior de Turquía implican que los jefes de policía de las tres mayores ciudades del país -Estambul, Ankara e İzmir- han sido sustituidos.

Según publicaba el miércoles el diario turco Hürriyet, cerca de 1.700 policías han sido cesados de sus cargos o trasladados forzosamente sólo en Estambul y Ankara desde que se destapara la presunta trama de corrupción a mediados del pasado mes de diciembre, que ha visto implicados a destacados funcionarios, empresarios y políticos, y ha forzado la dimisión de varios ministros del gabinete de Erdoğan.

Éste por su parte ha acusado veladamente a elementos infiltrados en el funcionariado, la policía y la judicatura del movimiento religioso Gülen -en «guerra» contra el ejecutivo tras la decisión de cerrar las escuelas conocidas como «dershane»- de orquestar una falsa operación anticorrupción y de intentar organizar lo que ha calificado como un «golpe de Estado judicial» contra su gobierno.