Fallece la tercera víctima por las protestas en Turquía

Ethem Sarısülük se encontraba en muerte cerebral tras ser herido en la cabeza durante una protesta en Ankara. El miércoles se repetían los enfrentamientos en la capital y una treintena de personas eran detenidas en İzmir por incitar a las protestas en Twitter.

Ethem Sarısülük, un activista turco que había sido herido en la cabeza durante unos enfrentamientos con la policía en Ankara con motivo de una protesta en solidaridad con Taksim, falleció el miércoles a causa de sus heridas convirtiéndose en la tercera víctima de la ola de manifestaciones que recorre Turquía en contra del gobierno del primer ministro Erdoğan.

La noticia fue anunciada el miércoles durante una conferencia de prensa ofrecida en la capital turca por un representante de la Asociación Médica Turca (TTB), que explicó que Sarısülük ya había sido declarado horas antes en muerte cerebral.

Precisamente Ankara fue el miércoles escenario de los principales enfrentamientos entre policía y manifestantes, después de que -pese a las instrucciones dadas por el gobierno para que las fuerzas antidisturbios restrinjan el uso de la fuerza- la policía empleara gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar a miles de manifestantes, en su mayoría miembros de sindicatos que se habían concentrado en la Plaza Kızılay de la capital en solidaridad con las protestas iniciadas en Taksim.

Al parecer las tensiones estallaron cuando un grupo ajeno a los sindicatos trató de montar tiendas en la plaza. Así mismo hubo informaciones de que algunos manifestantes prendieron fuego a varios vehículos y se enfrentaron a los agentes en varias arterias de comunicación de la ciudad como las avenidas Sakarya, Ziya Gökalp y Atatürk. A última hora del miércoles había convocada otra protesta en el Kuğulu Park, uno de los principales parques del centro de Ankara.

La capital turca ha sido uno de los lugares que ha vivido las mayores protestas y las más duras respuestas policiales en los últimos días. En contraste la Plaza Taksim, escenario original de las protestas que han entrado ya en su segunda semana, ha permanecido en calma y con un ambiente cuasi-festivo desde el domingo, después de que la policía desalojara por orden del presidente turco el lugar; en su lugar, el principal escenario de las protestas y enfrentamientos con las fuerzas del orden se ha trasladado al cercano distrito de Beşiktaş –donde se ubica la oficina del primer ministro- y varias calles cercanas a la emblemática plaza.

Decenas de detenidos por difundir mensajes en Twitter

Mientras tanto al menos 29 personas eran detenidas en las últimas horas en la ciudad de İzmir –la tercera más importante del país y bastión electoral del principal partido de la oposición- acusadas de “incitar a la revuelta y llevar a cabo actividades propagandísticas” mediante mensajes difundidos a través de la red social Twitter en favor de las protestas contra el gobierno.

La agencia de noticias estatal Anatolia mencionó que la policía, que busca a otras 9 personas más, acusa a los arrestados de “difundir informaciones falsas” para incitar a las revueltas a través de las redes sociales, que se han convertido en el principal medio de comunicación entre los manifestantes a la hora no sólo de informarse sino de convocar protestas y otras acciones.

Representantes locales y provinciales del partido CHP criticaron los arrestos y denunciaron que tras examinar los supuestos mensajes twitteados no habían encontrado “nada que pueda provocar a los ciudadanos” y justificar las detenciones.

El vice primer ministro turco se reúne con los organizadores de la protesta

Por otro lado el miércoles el vice primer ministro turco Bülent Arınç se reunía con representantes de la Plataforma Taksim –tal y como había anunciado el día anterior- para escuchar sus demandas y conocer sus puntos de vista sobre las protestas iniciadas en el Gezi Park de Estambul.

Miembros de la Plataforma explicaron a la prensa tras la reunión que continuarían adelante con las acciones hasta que el gobierno aceptara sus demandas con medidas concretas, añadiendo que estaba en manos del gobierno acabar con las movilizaciones que se han extendido por todo el país.

Los representantes de la Plataforma Taksim criticaron el lenguaje “insultante” y la retórica empleada por el primer ministro turco –que regresa este jueves de su gira por el Magreb- para referirse a las protestas y a los manifestantes, a los que ha calificado como “vándalos” y “saqueadores”, y subrayaron la necesidad de que el jefe del ejecutivo deje de emplear lenguaje denigrante contra los manifestantes y de ignorar las protestas.

Según los miembros de la Plataforma más de 4.000 personas han resultado heridas en todo el país desde el inicio de las protestas, 2.319 de ellas en las tres ciudades más importantes: Estambul, Ankara e İzmir. Por ello una de sus reivindicaciones expuestas ante Arınç ha sido la prohibición del uso de gas lacrimógeno y sprays de pimienta por parte de las fuerzas del orden, así como la sustitución fulminante de todos los funcionarios responsables de permitir la brutal respuesta policial contra los manifestantes.

Además los representantes han pedido al vice primer ministro turco que el gobierno incremente las medidas de protección del medioambiente en sus proyectos, exigiendo que se revisen los planes para las tres grandes obras de infraestructuras proyectadas en el país: el tercer puente sobre el Bósforo, el Canal Estambul, y el tercer aeropuerto de Estambul. Por último han exigido que se abandone el proyecto para reconstruir los antiguos cuarteles otomanos en Taksim con el objetivo de alojar un centro comercial así como que se frenen los planes para el desmantelamiento del Gezi Park o la demolición del Centro Cultural Atatürk.