Estambul, tráfico

El creciente número de vehículos en Estambul preocupa a los expertos

En Estambul hay 1 vehículo por cada 4 habitantes, con consecuencias para la salud y para el tráfico, que podría volverse insostenible.

El constante aumento del número de vehículos en Estambul preocupa a los expertos, que temen que la creciente cifra de coches en esta metrópolis turca de más de 15 millones de habitantes no sólo traiga consecuencias graves para la salud de su población, sino que además lleve a que la gestión del tráfico se haga prácticamente imposible.

Según cifras recientes del Instituto Estadístico Turco (TÜİK), en el último año un total de 247.415 nuevos vehículos se añadieron al parque automovilístico de Estambul, por lo que actualmente son ya más de 4,6 millones los vehículos de todo tipo que circulan por la ciudad: es decir aproximadamente un vehículo por cada cuatro habitantes que tiene la ciudad.

Estas cifras, advierten los expertos, no sólo están teniendo ya un impacto en la salud de la población que se agravará en el futuro, sino que pueden llevar a que la gestión del tráfico llegue a un punto en que se vuelva insostenible, especialmente en las horas punta, en una ciudad que ya “presume” actualmente de ser la que tiene el peor tráfico del mundo. Y es que una concentración semejante de vehículos en un territorio relativamente pequeño, presenta desafíos que pueden llegar a volverse imposibles de resolver.

El 40% de los coches de Estambul usan diésel, más contaminante

La mayor de los vehículos registrados en Estambul son turismos particulares (más de 3,1 millones), siendo los minibuses el segundo tipo de vehículo más numeroso (96.814). Además, más del 40% de los turismos de la ciudad usan combustible diésel, y la tendencia actual es a que su número aumente, lo que incrementa los riesgos para la salud humana debido a las partículas altamente contaminantes que genera su combustión.

Si bien los niveles de contaminación en Estambul disminuyeron significativamente al inicio de la pandemia debido a los confinamientos, actualmente la ciudad ya ha recuperado sus niveles previos de polución: según datos del Ayuntamiento Metropolitano de Estambul, los niveles de dióxido de nitrógeno en el aire de la metrópolis turca se incrementaron el año pasado un 5% en comparación con 2020.

Para intentar paliar los problemas que genera el creciente número de vehículos en Estambul, el ayuntamiento metropolitano de la ciudad lleva años embarcado en proyectos para mejorar y ampliar la red de transporte público; entre esos planes se incluye la ampliación de las líneas de metro, un servicio con hasta 10.000 bicicletas eléctricas disponibles para alquilar, o el largo tiempo esperado monorraíl, que se prevé que conecte la parte europea y asiática de la ciudad incluyendo los dos grandes aeropuertos internacionales.