El 78% de los judíos israelíes ven a Turquía como un enemigo, según un estudio

Aproximadamente el 78% de los judíos israelíes tienen actualmente una visión de Turquía, hasta hace poco el único aliado musulmán de Israel en Oriente Medio, como un país enemigo.

Aproximadamente el 78% de los judíos israelíes tienen actualmente una visión de Turquía -hasta hace poco el único aliado musulmán de Israel en Oriente Medio- como un país enemigo, según una encuesta publicada el jueves por el diario conservador hebreo Yisrael Hayom.
 
La encuesta preguntaba a los participantes: «¿Creen que a la luz de los recientes acontecimientos, Turquía se ha convertido en un estado enemigo?». El 78% de los encuestados respondieron afirmativamente, mientras que sólo el 22% dijo que no.
 
Con respecto a la creación de una comisión internacional que investigue lo ocurrido durante el abordaje de la llamada «Flotilla de la Libertad», sólo el 13% de los israelíes judíos se mostró a favor, mientras que el 71% de los encuestados respondió que prefería una investigación interna en Israel, según la encuesta del diario pro-gubernamental Yisrael Hayom. El estudio señala además que el 91% de los judíos israelíes creen que Israel debería detener cualquier barco o flotilla que intente romper en el futuro el bloqueo impuesto a Gaza; sólo el 5% se mostró en contra, mientras que el 4% no quiso responder.
 
La encuesta fue realizada por una empresa privada entre 561 personas, con un margen de error del 4% según señala el rotativo conservador. El estudio está realizado sin embargo sólo entre los judíos israelíes, y no tiene en cuenta la opinión de la minoría árabe del país, que representa en torno a un 18% de su población.
El aparente cambio de opinión entre la opinión pública israelí parece ser la evidencia del giro experimentado en las relaciones entre los dos países en los últimos años, después de décadas en las que Turquía e Israel han mantenido fuertes lazos económicos y militares, que incluyen la firma de un tratado de libre comercio y la realización de ejercicios militares conjuntos. Turquía es además uno de los destinos favoritos para los turistas israelíes.
 
Pero las relaciones comenzaron a deteriorarse rápidamente a raíz de la ofensiva israelí sobre Gaza en diciembre de 2008, que dejó un saldo de más de 1.000 civiles palestinos muertos, así como por la apuesta de Ankara por incrementar sus relaciones con Irán, incluyendo la búsqueda de una salida negociada a la disputa sobre su controvertido programa nuclear. Tras una serie de incidentes diplomáticos entre los dos países en el último año y medio, el ataque israelí sobre el convoy humanitario con destino a Gaza que dejó un saldo de al menos 9 muertos (todos ellos turcos) supuso la puntilla final a unas relaciones que habían tocado fondo.
 
El ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu declaró la pasada semana que nadie debía tener cualquier atisbo de duda sobre la voluntad de Turquía de normalizar sus relaciones con Israel, pero que para ello era necesario la puesta en marcha de una comisión internacional que investigue lo ocurrido durante el abordaje del «Mavi Marmara» en aguas internacionales, tal y como ha exigido el Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras tanto, las relaciones económicas y militares con Israel estarán reducidas a un «nivel mínimo», y Turquía ha retirado a su embajador en Tel Aviv.