La tensión en Jerusalén Este aviva la crisis entre Israel y EE.UU.

Fuerzas de seguridad israelíes y militantes palestinos se enfrentaron este martes en Jerusalén Oriental por la construcción de una sinagoga en una de las protestas más violentas de los últimos años.

Fuerzas de seguridad israelíes y militantes palestinos se enfrentaron este martes en Jerusalén Oriental en una de las protestas más violentas de los últimos años por la construcción de una sinagoga en la parte árabe de la ciudad, mientras el enviado estadounidense a la región, George Mitchell, anunció la suspensión de su gira por Oriente Medio después de que Israel anunciara que seguirá con sus planes de colonización.
 
Mitchell aplazó a finales de marzo la visita que tenía prevista este martes la región en medio de la mayor crisis diplomática entre Israel y Estados Unidos de los últimos años, después de que las relaciones entre los dos tradicionales aliados se tensasen en los últimos días a causa de la política de colonización israelí.
En la Franja de Gaza, el movimiento islamista Hamas llamó a una nueva Intifada mientras en Jerusalén Oriental más de medio centenar de palestinos eran detenidos tras varios enfrentamientos en la ciudad, donde 3.000 agentes de policía israelíes trataban de contener las protestas reprimiéndolas con gran dureza. Muchos de los arrestos fueron realizados por policías israelíes disfrazados de manifestantes palestinos que se mezclaron con la multitud. La policía cerró además el acceso a la Explanada de las Mezquitas -tercer lugar santo del Islam- excepto para los fieles musulmanes mayores de 50 años.
La nueva ola de protestas se desató después de la inauguración de la sinagoga histórica de la Hurva, reconstruida en el barrio judío de Jerusalén Este y que tanto los palestinos como la Organización para la Conferencia Islámica consideran una provocación al construirse en lo que la comunidad internacional considera territorio palestino. Además los judíos ultraortodoxos consideran la reconstrucción de la citada sinagoga como un paso previo a la reconstrucción del antiguo Templo de Jerusalén, situado en el lugar que ahora ocupa la Explanada de las Mezquitas.
Estos enfrentamientos se producen mientras el gobierno de Barack Obama trata de reanudar un proceso de paz que muchos dan ya por muerto. La semana pasada EE.UU. conseguía de los palestinos un acuerdo para abrir negociaciones indirectas con Israel bajo su mediación, pero Israel anunció entonces y por sorpresa la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén Este como parte de sus planes de colonización, haciendo que la Autoridad Nacional Palestina retirase su oferta de sentarse a la mesa de negociaciones.