Al menos 95 civiles muertos en la ciudad siria de Hama

La cifra de víctimas tras el asalto que el ejército sirio llevó a cabo contra la ciudad de Hama, al oeste del país, dejó un saldo de al menos 95 fallecidos según aseguraron activistas de derechos humanos.

La cifra de víctimas tras el asalto que el ejército sirio llevó a cabo contra la ciudad de Hama, al oeste del país, dejó un saldo de al menos 95 fallecidos según aseguraron activistas de derechos humanos, en lo que puede haber sido la jornada más sangrienta en los cinco meses de revueltas contra el régimen de Bashar Al-Assad.

Tropas apoyadas por tanques del ejército sirio irrumpieron en la madrugada del domingo en la ciudad de Hama disparando proyectiles y armas automáticas, y mató al menos a 80 personas para poner fin al levantamiento popular en esta ciudad considerada «rebelde», tras haberla asediado alrededor de un mes.

Testigos en la zona afirmaron que los soldados se apostaron en los tejados, desde donde dispararon a discreción sembrando el caos y el pánico entre los habitantes, mientras los tanques arrollaban a su paso las improvisadas barricadas que los ciudadanos de Hama habían colocado para tratar de impedir su paso. Hay informaciones también de que los «shabbiha», una milicia irregular de fieles al régimen de Assad, acompañaba a los soldados en el asalto.

Fuentes médicas citadas por organizaciones humanitarias hablaban de decenas de muertos y hospitales saturados de heridos sin medios suficientes para atenderlos. La prensa europea hablaba de entre 50 y 80 muertos; sin embargo varios periódicos turcos, citando a organizaciones de derechos humanos en Siria, hablaban de al menos 95 muertos en Hama y unos 121 en distintos enfrentamientos en todo el país, sólo el domingo.

Rusia se mostró el lunes profundamente preocupada por las informaciones sobre la sangrienta incursión del ejército en Hama y pidió el fin de la violencia. «Moscú está muy preocupado por la información sobre numerosas víctimas… El uso de la fuerza contra civiles y representantes de estructuras estatales es inaceptable y debe cesar», declaró el Ministerio de Exteriores ruso en un comunicado.

Hama tiene un significado muy especial para los disidentes sirios, ya que la ciudad ya fue escenario en 1982 de otra masacre cuando Hafez Al-Assad, padre y predecesor del actual presidente sirio Bashar Al-Assad, ordenó a sus tropas tomar la ciudad tras otra revuelta popular causando la muerte a unos 30.000 civiles, en lo que se recuerda como uno de los episodios más sangrientos de la historia de Siria.