Ağca pide la dimisión del Papa Benedicto XVI

Mehmet Ali Ağca, el hombre que intentó asesinar a Juan Pablo II en 1981, cumplió condena el pasado 18 de enero e hizo unas declaraciones en su primera comparecencia tras salir de la cárcel.

Mehmet Ali Ağca, el hombre que intentó asesinar a Juan Pablo II en 1981 y que cumplió condena el pasado 18 de enero, pidió el lunes durante su primera comparecencia ante la prensa tras su puesta en libertad la dimisión del Papa Benedicto XVI a causa de los escándalos relacionados con abusos sexuales en la iglesia católica.
 
«No quiero que sea arrestado, quiero que dimita. Un cardenal italiano o sudamericano debería ser elegido para reemplazarle», declaró Ağca, que afirma haber establecido su residencia en Estambul. Durante su comparecencia ante los periodistas, Ağca -considerado por muchos en Turquía como un loco transtornado- insistió en verse así mismo como el «Cristo eterno reencarnado» y un segundo mesías, y se definió como «el supremo y universal sirviente de Dios». Además volvió a afirmar como ya hiciera el día de su liberación que el Apocalipsis tendría lugar este siglo, y aseguró que estaba dedicando su tiempo a escribir «la Biblia perfecta».
 
Ağca, que tenía 23 años cuando fue encarcelado, pasó casi 30 años en prisiones italianas y turcas por su intento de asesinato del Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, y por otros crímenes cometidos en Turquía. Sus motivos para intentar asesinar al difunto Papa siguen siendo un misterio, así como quién estuvo detrás del intento.
 
Como militante del grupo nacionalista de extrema derecha conocido como los «Lobos Grises», fue extraditado en el año 2000 a Turquía para cumplir condena por el asesinato de un periodista turco de izquierdas a finales de los 70, así como por varios atracos y una fuga, entre otros crímenes.