Acampada contra la energía nuclear en pleno centro de Estambul

Activistas de la organización ecologista Greenpeace en Turquía mantienen desde el viernes 3 de junio una protesta continuada en la emblemática Plaza Taksim de Estambul.

Activistas de la organización ecologista Greenpeace en Turquía mantienen desde el viernes 3 de junio una protesta continuada en la emblemática Plaza Taksim de Estambul, de donde aseguran que no se irán hasta que el gobierno turco renuncie a sus planes de construir al menos dos centrales nucleares en el país.

La protesta, que se inició el pasado viernes con aproximadamente medio centenar de personas y ha tomado forma de acampada permanente, respondió a la iniciativa de la oficina de la organización ecologista Greenpeace en Turquía pero ha suscitado numerosos apoyos. Presidida por un gran cartel en el que se puede leer «Esperamos la respuesta del primer ministro», los activistas aseguran que continuarán en la plaza más allá de las elecciones generales que se celebrarán el próximo domingo 12 de junio.

«Nuestro objetivo es aumentar la concienciación entre el pueblo turco sobre el problema nuclear y sus riesgos, además de hacer que los políticos tomen medidas sobre este tema», explicó en declaraciones a la prensa desde el lugar de la protesta Uygar Özesmi, director general de la oficina de Greenpeace Mediterráneo en Turquía.

En una reciente encuesta publicada a finales de abril y llevada a cabo por Greenpeace en Turquía en colaboración con la empresa de sondeos A&G, el 64% de los turcos se mostraron claramente en contra de la construcción de una central nuclear en el país, y el 86% respondió que no le gustaría vivir cerca de una planta de este tipo.

«Aunque dos tercios de los turcos están en contra de la energía nuclear, vemos que el tema nuclear continúa presente en las promesas de los programas electorales de los partidos», explicó a los periodistas Ümit Şahin, portavoz del Partido Verde de Turquía y también presente en la protesta. Şahin criticó no sólo la actitud del gobierno sino también la del principal partido de la oposición, el CHP, que según él no se ha atrevido a adoptar una actitud pública en contra de la energía nuclear. «Dicen que harán un referéndum si llegan al gobierno, pero no muestran una postura oficial a favor o en contra de la energía nuclear», dijo.

Por ahora los activistas acampados en la Plaza Taksim aseguran que no se irán y que continuarán su protesta pacífica más allá del domingo. Sea cual sea el resultado de los comicios, los participantes creen que tanto ciudadanos como políticos deben ser conscientes del peligro que entraña la energía nuclear, y que el gobierno debe aceptar que hay una mayoría de turcos que están en contra de los planes para desarrollarla en Turquía.