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700.000 extranjeros viajaron el año pasado a Turquía por turismo sanitario

Los turistas de salud extranjeros escogen Turquía por los costes y las listas de espera mucho menores y por la alta calidad de los tratamientos médicos, que incluyen todo tipo de operaciones y por supuesto injertos capilares.

El llamado turismo de salud se consolida como un sector en auge en Turquía, según constatan los datos presentados por la Asociación Internacional de Turismo de Salud de Estambul (İSTUSAD), que asegura que unas 700.000 personas viajaron el año pasado a Turquía para someterse a tratamientos de salud en el país euroasiático.

En declaraciones realizadas este martes a la agencia de noticias Anatolia, el presidente de İSTUSAD, Emre Ali Kodan, subrayó que muchos extranjeros deciden viajar a Turquía debido a los costes menores, la alta calidad, los períodos de espera mínimos y las buenas instalaciones con que cuenta el sector sanitario privado en Turquía.

El crecimiento del turismo sanitario en Turquía ha sido exponencial en los últimos años; buena prueba de ello es que en 2008 sólo 75.000 extranjeros se desplazaron a Turquía para recibir tratamientos de salud, una cifra que en 9 años se ha multiplicado por 10: “En 2018 esperamos recibir 850.000 visitantes (extranjeros) para turismo médico. Esta cifra podría alcanzar el millón”, aseguró Kodan.

Uno de los principales atractivos que tiene Turquía, especialmente para los ciudadanos de países de Europa y Norteamérica, es que ofrece tratamientos de una calidad incluso superior a los sistemas sanitarios en países de Occidente, y a un coste económico mucho menor que en el caso de algunas operaciones puede llegar a ser hasta un 90% más barato.

“El coste de una angiografía es de 47.000 dólares en Estados Unidos, de 13.000 dólares en Singapur, de 11.000 dólares en India y de 10.000 dólares en Tailandia, mientras que en Turquía es de 5.000 dólares”, ejemplificó Kodan, añadiendo que una operación de válvula de corazón cuesta 150.000 dólares en EE.UU., frente a los 17.000 dólares que supone en Turquía.

En cuanto a la lista de espera, con excepción hecha de los trasplantes –que dependen de la disponibilidad de un donante- en Turquía el tiempo máximo de espera de los pacientes es de sólo dos semanas: un período que en países de Occidente puede alcanzar los 18 meses o más.

Según los datos con que cuenta la asociación, la mayoría de los turistas de salud que acuden a Turquía proceden de Europa, Rusia, las repúblicas túrquicas de Asia Central y de los países árabes del Golfo, y suelen elegir Estambul, Antalya o Ankara como lugar para recibir sus tratamientos; estos incluyen desde enfermedades oculares o ginecológicas, hasta cuestiones de maternidad o daños en órganos internos, y por supuesto los injertos capilares, que se han convertido en todo un fenómeno a nivel mundial y también entre los españoles.

Según Kodan, Turquía se clasifica a nivel mundial en el tercer puesto en turismo de salud, según el ranking establecido por la revista International Medical Travel Journal, en el que Estados Unidos y Corea del Sur ocupan los dos primeros puestos a nivel global en el sector.