41.000 personas consiguen el récord mundial de la mayor cena al aire libre

Más de 41.000 personas se congregaron el sábado en las calles del distrito estambulita de Esenler para celebrar el iftar (la cena diaria de ruptura del ayuno del Ramadán) de una original forma.

Más de 41.000 personas se congregaron el sábado en las calles del distrito estambulita de Esenler para celebrar el iftar (la cena diaria de ruptura del ayuno del Ramadán) de una original forma: formando una mesa de 10 km de longitud que ha fijado un nuevo récord Guinnes mundial.

Aproximadamente 41.120 personas se reunieron en la larguísima calle Atışalanı de Esenler, que tuvo que ser cerrada al tráfico, para crear una mesa de 10.000 metros de longitud formada por unas 7.000 mesas individuales alineadas, donde se sentaron todos los participantes para celebrar el «iftar», la cena de ruptura del tradicional ayuno diario del Ramadán, que se celebra a la caída del sol. El año pasado un intento similar había reunido a unas 15.000 personas.

Aunque como marca la costumbre muchas personas trajeron comida hecha de sus propias casas para compartirla con sus vecinos, los organizadores distribuyeron también entre los participantes comida, que a tenor de las cifras da una idea de la magnitud del evento que se celebró en las calles del distrito europeo de Esenler: 10 toneladas de arroz, ocho toneladas de carne, 100.000 botellas de agua, 45.000 botellas de zumo de frutas y ayran (una típica bebida turca hecha con yogur líquido), y 500 bandejas de baklava (un riquísimo dulce turco), todo ello con la participación de 2.900 personas que se encargaron de la organización del evento, más 50 comisarios del World Guinness Récord que acudieron para verificar el nuevo récord mundial.

Aun así no hubo sitio suficiente en la kilométrica mesa para todos los miles de personas que acudieron a la calle Atışalanı, donde muchas tuvieron que conformarse con sentarse en las cercanías o incluso en el suelo. A pesar de que hubo algunas protestas por parte de gente que se preocupó más por conseguir sitio en la mesa que por traer comida (y que se la reclamaban a los organizadores), en general la mayoría de los participantes disfrutaron de este particular «iftar» y se mostraron muy contentos de poder compartir un evento así con sus vecinos y familiares.

Tevfik Göksu, alcalde del distrito de Esenler, mostró su alegría a los participantes tras la cena. «Hemos demostrado que todos juntos representamos a Turquía», dijo. Por su parte el alcalde metropolitano de Estambul, Kadir Topbaş, se felicitó por el buen ambiente que había reinado durante el multitudinario acto destacando la importancia de valores como la amistad y la hermandad que se veían potenciados en eventos de este tipo: «Todos somos hermanos», declaró Topbaş.

A falta de lo que digan en Londres los responsables del Récord Guinnes, la mayoría de los participantes -incluído los comisarios de la organización- comentaban que estaban seguros de que el récord se había conseguido y que sería incluído en el famoso libro; pero todos estaban de acuerdo en una cosa: lo importante de ese día no fue cuántos se sentaron a cenar en la mesa… sino el hecho mismo de haberse sentado todos juntos.