4 heridos y 9 trabajadores secuestrados en ataques del PKK en el sureste de Turquía

En las últimas 24 horas cuatro miembros de las fuerzas de seguridad turcas han resultado heridos en distintos ataques, mientras 9 obreros se encuentran desaparecidos tras haber sido raptados en la provincia de Şırnak.

Al menos dos soldados turcos resultaron heridos en el transcurso de un enfrentamiento armado que se produjo a primera hora del viernes en la provincia turca de Tunceli, al este del país, cuando miembros de la organización terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) atacaron un cuartel en construcción en la zona.

Según informaron medios turcos miembros del PKK atacaron a una unidad militar encargada de la vigilancia de las obras del complejo, ubicado en las proximidades de la aldea de Sütlüce, empleando rifles de largo alcance. Dos militares turcos -İbrahim Özkan y Hasan Gök- resultaron heridos en el ataque y fueron trasladados de inmediato en helicóptero al hospital militar de Elazığ, mientras el ejército turco ha desplegado un dispositivo de seguridad en la zona para tratar de localizar a los autores.

Dos heridos en ataques en Tunceli y Hakkari

Por otro lado y sólo unas horas antes, un grupo de individuos enmascarados se concentraba en la noche del jueves en el barrio de Moğultay de Tunceli y atacaban con cócteles molotov y material pirotécnico una comisaría de policía local, hiriendo a un jefe de policía.

Policías antidisturbios que se desplazaron de inmediato hasta la zona emplearon gases lacrimógenos y cañones de agua contra el grupo, que continuó arrojando todo tipo de objetos a los vehículos policiales. Raşit Tosun, jefe de la Unidad de Seguridad Pública que resultó herido en la cabeza al impactarle una piedra de gran tamaño, fue trasladado al hospital público de Tunceli tras el ataque, organizado por simpatizantes del PKK.

Ese mismo día en la provincia fronteriza de Hakkari, en el extremo sureste del país, un sargento especialista de las Fuerzas Armadas Turcas resultaba herido de gravedad después de que miembros del PKK abrieran fuego en una emboscada contra un grupo de comandos del ejército turco que patrullaba una zona rural.

El PKK secuestra a nueve trabajadores

Así mismo en la vecina provincia de Şırnak otro grupo de militantes armados secuestraba a nueve obreros que trabajaban en unas obras de construcción, según confirmaba el Estado Mayor Turco en un comunicado. «Los camiones que transportaban a los trabajadores fueron encontrados vacíos en una aldea de Şırnak», explicaba la nota oficial.

Pese al teórico alto al fuego declarado hace algo más de un año por su líder histórico Abdullah Öcalan, que cumple desde 1999 cadena perpetua, en el marco de las negociaciones de paz entre el gobierno y el PKK para poner fin a la lucha armada iniciada por esta organización en 1984 y que desde entonces ha dejado ya más de 40.000 muertos en Turquía, el PKK ha seguido llevando a cabo esporádicamente ataques, secuestros y actos de intimidación en las provincias del sureste del país.

Estos ataques se han incrementado especialmente desde que el pasado mes de septiembre los líderes militares del PKK anunciaran el fin del supuesto proceso de retirada de sus fuerzas desde Turquía hacia sus bases en las montañas del norte de Irak: una retirada cuya veracidad muchos dentro y fuera del gobierno turco han cuestionado seriamente, lo que unido a la continuidad de las acciones por parte del PKK ha puesto en tela de juicio la voluntad real de este grupo armado de poner fin a la violencia y luchar por sus objetivos políticos por medios pacíficos, como parte de la solución al conflicto.