Un tribunal de apelación anula la condena de prisión para el pianista turco Fazıl Say

Fazıl Say fue condenado en 2013 a diez meses de cárcel por un delito de “insultos a los valores religiosos de la sociedad” tras una serie de mensajes publicados en Twitter.

La Corte Suprema de Apelaciones de Turquía, máxima autoridad judicial del país euroasiático, anuló una condena a 10 meses de prisión emitida en 2013 por una corte de Estambul contra el reputado pianista turco Fazıl Say por un delito de “insultos a los valores religiosos de la sociedad”, a raíz de unos mensajes que publicó en su cuenta mofándose de la religión y de quienes creían en Dios.

“¿Es el Jardín del Edén un prostíbulo?” o «No sé si os habéis dado cuenta o no, pero donde quiera que hay un estúpido o un ladrón, es un creyente en Dios” fueron algunos de los polémicos mensajes publicados por Say, que ha tocado con la Filarmónica de Nueva York y la Orquesta Sinfónica de Berlín. Varios ciudadanos a título particular decidieron presentar una demanda contra el pianista por considerar que sus comentarios eran profundamente ofensivos y que no se justificaban bajo el pretexto de la libertad de expresión.

Sin embargo en su nuevo dictamen, los cinco magistrados de la Sala Criminal nº 8 de la Corte Suprema de Apelaciones votaron por mayoría –cuatro votos a favor y uno en contra- considerar que los tweets publicados por el famoso pianista en la popular red social deben ser considerados en el marco de la libertad de expresión, y que por tanto sus comentarios no deberían ser objeto de condena.

La decisión no obstante aún no es firme, ya que antes el razonamiento de la sentencia deberá ser remitido al tribunal de primera instancia, que deberá decidir si acata el veredicto o si por el contrario Say debe continuar con el proceso de apelación.

Say, que se declara un “ateo orgulloso de proclamarlo”, fue condenado en abril de 2013 a 10 meses de cárcel por sus controvertidos mensajes en Twitter; una pena que fue ratificada posteriormente en septiembre de ese mismo año cuando los abogados del pianista apelaron el primer veredicto, pese a que la corte eximió al artista de tener que ingresar en prisión –al carecer de antecedentes penales- siempre y cuando no reincidiera en los siguientes cinco años.