Un muerto y una decena de heridos en un atentado contra un autobús en İzmir

Dos artefactos colocados por el PKK hicieron explosión el jueves al paso de un autobús que se dirigía a una base militar en la localidad de Foça, al oeste de Turquía.

 

Un soldado turco resultó muerto y al menos once personas más resultaron heridas después de que una mina colocada presuntamente por miembros del grupo terrorista PKK fuera detonada al paso de un autobús en la localidad costera de Foça, en la provincia egea de İzmir.

El atentado se produjo en torno a las 8:00 de la mañana hora local (las 7:00 hora peninsular española) cuando un autobús transportaba a personal civil y militar a una base naval a las afueras de la localidad de Foça. Al pasar por una carretera local y cuando el vehículo se encontraba a sólo kilómetro y medio de la base, hizo explosión el artefacto causando importantes daños al autobús, cuyas ventanas quedaron destrozadas por la detonación.

Según informó la prensa turca, tras la primera explosión y cuando efectivos de la policía y de los equipos de emergencia ya habían llegado al lugar se producía una segunda detonación, aproximadamente unos ocho minutos después de la primera, que afectó a un camión de bomberos que acudía al lugar del suceso, si bien afortunadamente no se produjeron heridos. Tras esta segunda deflagración se produjeron varios disparos, aunque no está claro si éstos fueron obra de los terroristas o fueron una respuesta de las fuerzas de seguridad que se encontraban en la zona.

Según informaron las autoridades un sargento del ejército fue trasladado al hospital estatal de Foça con graves heridas, falleciendo poco tiempo después a consecuencia de las mismas. Once personas más resultaron heridas a consecuencia del atentado, incluyendo civiles, e ingresaron en distintos hospitales de la región. Seis de ellas se encuentran en estado grave. Responsables hospitalarios locales hicieron un llamamiento a los ciudadanos a donar sangre -especialmente de tipo 0- a través de las redes sociales, lo que se tradujo en una afluencia masiva de personas, que acudieron por miles al Hospital Universitario de İzmir obligando a habilitar unidades de donación de sangre móviles para poder atender la oferta de donantes.

El doble atentado del jueves en Foça causó destrozos no sólo en el autobús militar sino en varios vehículos civiles de los alrededores, ya que la carretera donde los terroristas hicieron detonar los artefactos está rodeada por varias casas habitualmente usadas como segunda residencia por veraneantes. Una trabajadora de la base naval de 26 años de edad y embarazada de varios meses contó a la prensa turca que se libró de la explosión gracias a que había llegado tarde al trabajo. «De no ser así, yo habría estado en ese autobús», explicó.

La base naval de Foça alberga una brigada anfibia de las fuerzas armadas turcas y es un lugar de entrenamiento para los marines turcos. Miembros de este cuerpo de marines han participado en operaciones tanto contra el grupo armado PKK en el sureste de Turquía como de mantenimiento de la paz en los Balcanes. Pese a todo la zona hasta ahora no había sido objeto de atentados por parte del PKK, que rara vez actúa fuera del sureste de Turquía.

Esta organización de corte marxista, que decidió en 1984 recurrir a la violencia para lograr sus fines políticos, ha incrementado en las últimas semanas sus acciones especialmente en las provincias fronterizas con el norte de Irak, donde tiene sus principales bases, lo que ha llevado al parlamento turco a convocar una sesión extraordinaria para el próximo 14 de agosto a petición del principal partido de la oposición en Turquía para analizar los últimos acontecimientos relacionados con el PKK.