TURQUÍA SUSPENDE TEMPORALMENTE LA VENTA DE INMUEBLES A EXTRANJEROS

Las autoridades turcas anunciaron esta semana que han suspendido de forma temporal la venta de bienes inmuebles a ciudadanos extranjeros, debido a un problema legal que deberá ser resulto en los próximos meses.

El Boletín Oficial del Estado había publicado el pasado 16 de enero un decreto de anulación sobre dos artículos de la ley que regula la compra-venta de inmuebles por parte de ciudadanos extranjeros en base a una resolución del Tribunal Constitucional del año 2007. La resolución del alto tribunal concedía al gobierno turco un plazo de tres meses desde su publicación para arreglar la norma; sin embargo, el gobierno no ha realizado hasta la fecha ninguna modificación de la ley, por lo que se ha visto a suspender las actividades relacionadas con estos artículos. La venta de bienes inmuebles a extranjeros será permitida de nuevo cuando se haya adoptado una nueva ley en el Parlamento, según indicó el Ministerio de Obras Públicas de Turquía.

El Ministro de Finanzas Kemal Unakıtan dijo que se estaba tramitando desde hace tiempo una nueva regulación para acabar con la prohibición, pero que esta no había llegado a tiempo. Unakıtan dijo también que las empresas extranjeras con base en Turquía y las personas con doble nacionalidad no se verían afectadas por el decreto.

Los expertos aseguran no obstante que tanto la venta de propiedades como la construcción e incluso el turismo podrían verse afectados por esta paralización temporal, y que el flujo de inversiones extranjeras podría disminuir. La decisión afectará especialmente a la venta de propiedades en las regiones del sur de Turquía, donde muchos ciudadanos extranjeros compran propiedades de cara a la temporada estival, en especial los de origen británico.

Hasta hace relativamente poco tiempo, la venta de propiedades a ciudadanos extranjeros estaba limitada en Turquía a 2´5 hectáreas. Con la llegada del AKP al poder el gobierno quiso incrementar las limitaciones a los extranjeros para fomentar las inversiones en Turquía, lo que ha causado un espectacular aumento en la compra de propiedades por parte de extranjeros, pero también las protestas de los sectores más nacionalistas de Turquía.