Turquía se merienda a Eslovenia y España dice adiós

Turquía se «merendó» ayer literalmente a Eslovenia (95-68) en el partido de cuartos de final del Mundial de Baloncesto 2010 que ambas selecciones disputaron en Estambul.

Turquía se «merendó» ayer literalmente a Eslovenia (95-68) en el partido de cuartos de final del Mundial de Baloncesto 2010 que ambas selecciones disputaron en el Sinan Erdem Spor Salonu de Estambul, pocas horas después de que España dijera adiós al campeonato y a sus opciones de revalidar el título en el partido contra Serbia, donde los ex yugoslavos fueron superiores todo el encuentro y el conjunto entrenado por Scariolo hizo méritos para quedarse fuera a pesar del intento de remontada final.

Un parcial de 18-5 en menos de seis minutos le bastó a la selección anfitriona de este Mundial para clasificarse para las semifinales del campeonato, demostrando una vez más por qué sigue imbatible y por qué es una clara favorita a llevarse el título de este año.

El conjunto entrenado por el montenegrino Bogdan Tanjevic no tuvo piedad y se comió a Eslovenia, decidiendo en sólo 10 minutos de partido todo un encuentro en el que los tres últimos cuartos sólo fueron puro trámite de algo que ya había quedado visto para sentencia. Turquía volvió a demostrar que le sobra clase, fuerza, méritos y calidad, y por supuesto que tiene una afición inigualable. Incluso aquellos que antes del inicio del Mundial afirmaban que el factor campo inclinaría a los árbitros a favor de la selección anfitriona, se retractan ahora en la prensa y se descubren ante una selección que ha demostrado que no necesita nada de todo eso para seguir imbatible y aplastar a los rivales que hasta ahora se han cruzado en su camino.

İlyasova, Türkoğlu, Tunçeri… todos ellos han dado cuenta de que este equipo tiene especial y parece tener incluso un toque de magia. Sobre el campo parecen imbatibles, imparables. Eslovenia apenas si pudo pararles durante los tres minutos del partido; a partir de ahí, los eslovenos comprendieron que el partido era de Turquía y que poco más había que hacer. A los turcos parecía entrarles todo y salirles todo. El primer cuarto acabó ya con un 27-14 en el marcador y un parcial de 18-5 en menos de seis minutos que dejaba en mucho más que un milagro la idea de una victoria que no fuera para los otomanos.

Los eslovenos ni siquiera pudieron pensar en algún momento del partido en la remontada. No hubo lugar para ello. El final del segundo cuarto ampliaba la diferencia hasta los 19 puntos (50-31). Tanjevic se tomó el resto del partido como una sesión de entrenamiento más de preparación ante las semifinales para las que ya estaba clasificada Turquía y en las que se enfrentará a la poderosa Serbia, después de que la selección española dijera adiós ayer en la misma cancha y con sólo unas pocas horas de diferencia al sueño de revalidar en Turquía su título de hace cuatro años.

Para algunos la ausencia de Gasol pesó mucho, para otros Scariolo no ha sabido conectar con los jugadores, para muchos la agonía de España ya comenzó con la primera derrota de Francia y desde entonces estaba viviendo de rentas… Sea como fuere, el caso es que la selección española de baloncesto demostró en el encuentro de ayer que sus carencias siguen ahí: fue siempre a remolque de una Serbia que lo anotaba todo y que se mereció la victoria por ganas, por juego y por calidad.

De nuevo los de Scariolo fallaron en el contraataque, los rebotes, perdiendo balones… nada salía y los nervios y las prisas parecían adueñados de una selección que como ya le ocurriera ante Lituania no supo aprovechar tampoco los momentos -escasos- en los que llegó a ponerse por delante de los serbios. Ni siquiera el intento de remontada final -sin duda fue un final de partido de infarto- logró apaciguar la sensación de que España pudo hacer mucho más y de que la victoria, de haberse conseguido, hubiera sido más cuestión de la divina providencia que de los méritos de los jugadores.

Ya no podremos ver un partido del Mundial con Turquía y España enfrentándose en la cancha de baloncesto. El encuentro de semifinales entre Turquía y Serbia será el sábado 11 de septiembre, de nuevo en el Sinan Erdem Spor Salonu de Estambul.