Turquía se conforma con la medalla de plata en el mundial de baloncesto

Estados Unidos se impuso el domingo por un rotundo 61-84 en la final del Mundial de Baloncesto 2010 que le enfrentó en Estambul con la selección nacional de Turquía.

Estados Unidos se impuso el domingo por un rotundo 61-84 en la final del Mundial de Baloncesto 2010 que le enfrentó en Estambul con la selección nacional de Turquía, que poco pudo hacer ante la superioridad de los norteamericanos y acusó el desgaste físico y mental del partido del sábado ante Serbia.

Los estadounidenses, que dejaron bien claro a lo largo de toda la competición que eran los claros favoritos para la medalla de oro, derrotaron a Turquía por 23 puntos de diferencia en un encuentro en el que los turcos sin duda pudieron hacer más pero donde acusaron la superioridad técnica de los norteamericanos, especialmente a partir del descanso.

El conjunto otomano consiguió al principio del partido mantener el tipo ante los estadounidenses y ofreció un juego sólido que por momentos llegó incluso a poner nerviosos a Estados Unidos cuando Turquía consiguió adelantarles en el marcador (17-14) en el primer cuarto.

Sin embargo los americanos pronto reaccionaron y el primer cuarto acabó con un 22-17 a su favor, gracias todo a la actuación de Kevin Durant, que fue el mejor jugador del partido. A partir de ahí el equipo de Estados Unidos se fue distanciando y firmaba ya una ventaja de diez puntos al descanso, mientras Turquía comenzaba a acusar el desgaste físico y mental del partido de la jornada anterior ante Serbia, y poco a poco iba perdiendo su sitio en la cancha. Los jugadores turcos estuvieron el resto del partido faltos de concentración y acierto, y sin la garra que demostraron el resto del Mundial. Estados Unidos por contra estaba imparable y acertaba todo, y la ventaja fue incrementándose según pasaban los minutos a pesar de los esfuerzos de los turcos y los 15.000 aficionados que llenaban el Sinam Erdem de Estambul, que no dejaron de animar a su equipo en ningún momento.

Una defensa impenetrable, un ataque fulminante y un partido espectacular de Kevin Durant -que anotó siete triples y 28 puntos en total- fueron la clave de la victoria estadounidense tras 16 años sin llevarse la medalla de oro. Durant sería elegido también el mejor jugador del mundial, junto con el turco «Hedo» Türkoğlu, el argentino Luis Scola, el serbio Milos Teodosic y el lituano Linas Kleiza.

«Estoy muy orgulloso y feliz de ser el capitán de este equipo, y espero que cualquiera de mis compañeros se conviertan en grandes jugadores», dijo Türkoğlu tras el partido. Turquía se marcha no obstante más que satisfecha de su actuación en el Mundial de Baloncesto 2010 que ella misma acogió. Su entrenador, el montenegrino Tanjevic, les había pedido por lo menos llegar a las semifinales… Pocos soñaban hace un mes con una final en casa ante Estados Unidos y con ser los subcampeones del mundo.