Turquía retrasa una hora los relojes este domingo

A las 4:00 de la madrugada del domingo serán las 3:00, poniéndose fin así al horario de verano: una práctica introducida en Europa durante la I Guerra Mundial y que Turquía adoptó en 1925.

El horario de verano concluye este próximo domingo 26 de octubre en Turquía, cuando al igual que en otros países los relojes se retrasarán una hora a las 4:00 de la madrugada, cuando deberán mostrar las 3:00 de la mañana.

Fue el pasado 31 de marzo cuando Turquía adelantó sus relojes una hora para adaptarse al horario de verano, un día más tarde de lo normal para evitar confusiones con el horario del cierre de los colegios electorales, ya que la medida coincidió con las elecciones locales que se celebraron el 30 de marzo en todo el país.

La práctica de adaptarse al horario de verano se lleva a cabo en la mayoría de países occidentales y se puso en práctica por primera vez durante la I Guerra Mundial, en 1916, por parte de países como Alemania, Irlanda o Reino Unido, con el objetivo entonces de ahorrar consumo de carbón para el esfuerzo bélico: desde entonces, se ha seguido usando y se ha extendido a otros países.

En Turquía esta medida se introdujo por primera vez en 1925 con el objetivo de sincronizar sus relojes con los de sus vecinos europeos y reducir el consumo de electricidad durante las horas más tempranas del día, principalmente en iluminación. Pese a las molestias y trastornos que causa el cambio en muchas personas, sus defensores recuerdan que adoptar el horario de verano –sumando una hora más a la hora oficial- permite ahorrar sólo en Turquía cerca de 1.000 millones de kilovatios-hora de electricidad durante siete meses, lo que equivale a la producción anual de una central hidroeléctrica de tamaño mediano.