Turquía prohíbe a la esposa del cónsul de Suiza abandonar el país

Andrea Köppel, esposa del cónsul de Suiza en Estambul y jefe de la cancillería Florian Köppel, provocó el martes un accidente de tráfico del que se dio a la fuga, dejando una víctima en estado muy grave.

 

Andrea Köppel, la esposa del cónsul suizo en Estambul y jefe de la cancillería Florian Köppel, ha sido vetada de abandonar Turquía y deberá presentarse una vez a la semana en una comisaría de la ciudad después de haber provocado un accidente grave y haberse dado a la fuga de la escena a bordo de su vehículo.

Un tribunal de Estambul emitió el miércoles la orden contra la esposa del cónsul de Suiza, después de que el martes cuando conducía un coche del consulado por el barrio europeo de Bebek embistiera a una moto en la que viajaban un hombre de 49 años, Doğan Durmuş İnal, y su esposa Filiz İnal; Doğan sufrió únicamente heridas leves, pero su mujer resultó herida de gravedad a consecuencia del impacto y fue trasladada al Hospital Etfal del distrito de Şişli, donde los médicos están intentando salvarle la vida.

Minutos después del suceso el marido de la víctima estaba en estado de shock y apenas sí podía tenerse en pie sujetado por varios agentes, mientras los equipos de emergencia atendían a su esposa, a la que suplicaba que salvaran la vida.

Andrea Köppel viajaba en el asiento del conductor cuando se produjo el accidente, que se debió a que el vehículo -un jeep todo terreno- ignoró la distancia de seguridad al rebasar a la moto, en la que ambos ocupantes viajaban con el casco reglamentario. Sin embargo tras provocar la colisión de la motocicleta, la esposa del cónsul obvió el deber de socorro y se dio a la fuga.

Identificada a última hora del martes por la policía turca gracias a varios testigos, Köppel se presentó horas después a requerimiento policial en la comisaría de Şehit Naci Soydan acompañada de un abogado, donde fue interrogada por el fiscal y posteriormente remitida a un tribunal que decidió -dada su condición de esposa de un diplomático- su puesta en libertad hasta que se emita un veredicto pero a condición de no abandonar el país y con la obligación de presentarse a firmar cada viernes en una comisaría local.

En su declaración inicial en comisaría, Köppel negó las acusaciones de haberse dado a la fuga y dijo haberse ido por miedo tras observar el accidente, un testimonio que sin embargo se contradice con lo declarado por varios testigos presenciales que vieron como su vehículo provocaba el choque con la motocicleta y escapaba inmediatamente del lugar a toda velocidad.

En declaraciones hechas posteriormente a los periodistas desde el hospital por Doğan İnal, el hombre que viajaba con su mujer en la motocicleta accidentada, éste explicó que el pronóstico sobre su esposa sigue siendo muy grave y que aún no se sabe si sobrevivirá, añadiendo que de hacerlo podría quedar inválida. Por ahora, los médicos que la atienden están esperando a que se detenga una hemorragia interna en su cerebro para poder operarla. İnal subrayó además que nadie del Consulado General de Suiza se ha puesto en contacto con él para interesarse por lo ocurrido o por el estado de salud de su mujer.

Hablando sobre el accidente, İnal comentó que un vehículo se les echó encima sin darles tiempo a maniobrar golpeando su moto con el costado derecho. «Fuimos a tomar un café por la tarde a Bebek. Después de conducir unos 200 ó 300 metros, un coche nos pitó con el claxon desde detrás. Yo iba conduciendo la motocicleta y mi esposa iba sentada detrás mío, ambos llevábamos casco… Después de que nos pitó, ya no pudimos hacer nada más».

«Yo iba conduciendo a 60 kilómetros por hora, es una velocidad razonable», explicó İnal, añadiendo que el jeep que les embistió iba tan rápido que ni siquiera le dio tiempo a maniobrar para apartarse antes de que los golpeara; según aseguró, el vehículo iba tan acelerado que si la moto en la que viajaban hubiera caído no a un costado sino frente al todo terreno, éste muy probablemente les hubiera pasado por encima.