La economía turca ha logrado superar rápidamente y con éxito las consecuencias de la crisis financiera mundial hasta situarse en los últimos meses como el país con mayor crecimiento del mundo.
Pese a que la economía turca ha logrado superar rápidamente y con éxito las consecuencias de la crisis financiera mundial hasta situarse en los últimos meses como el país con mayor crecimiento del mundo, Turquía se muestra preocupada por los actuales problemas financieros que afrontan tanto Estados Unidos como la Unión Europea, y estudia medidas para combatir sus consecuencias.
«Esperamos que en Europa se tomen las decisiones correctas, y que las preocupaciones políticas sobre el límite de endeudamiento en Estados Unidos se resuelvan», declaró el vice primer ministro y responsable de economía del gobierno turco, Ali Babacan, durante una rueda de prensa celebrada en Ankara el miércoles junto con el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick.
«Si estas cuestiones se resuelven, no habrá problema. Pero si no, deberíamos estar preparados también para los escenarios negativos (consecuencia de estos problemas)», agregó Babacan, que contestó a preguntas de los periodistas después de que un responsable del partido gobernante AKP augurara esta semana que la economía global está al borde de una nueva crisis y pidiera a los turcos ser precavidos en el gasto.
El vice primer ministro turco añadió además que el gobierno está teniendo en cuenta la situación en el mundo en general y en Europa en particular a la hora de elaborar su programa económico a medio plazo. Babacan reconoció que un agravamiento de la crisis en Europa podría afectar a las exportaciones turcas -que aún tienen en la UE su principal mercado de venta-, así como a las inversiones extranjeras directas en Turquía. «No obstante, creo que el programa económico de Turquía es muy sólido», sentenció el ministro.
Por su parte el presidente del Banco Mundial también señaló que la crisis en Europa podría afectar a la economía turca, así como el hecho de que algunas economías estén creciendo rápidamente -como el caso de Turquía- mientras que otras lo hacen muy lentamente, en referencia a la Unión Europea.
«Las economías emergentes podrían verse expuestas a problemas de inflación en tal situación. Como un país en rápido crecimiento, Turquía debería estar alerta ante los riesgos de inflación», alertó Zoellick, quien sin embargo subrayó que la economía turca, que ha demostrado tener cimientos sólidos y un crecimiento imparable, podría constituir un importante factor de apoyo que ayude a los países de la Eurozona a superar la crisis de la deuda.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal



