Casi un millón de niños morirán en Somalia sin ayuda urgente, según UNICEF

Unicef advirtió el viernes de que al menos 800,000 niños podrían morir sólo en Somalia de hambruna si no reciben ayuda de manera urgente ante la que ya se califica como una de las crisis humanitarias más graves.

Unicef advirtió el viernes de que al menos 800,000 niños podrían morir sólo en Somalia de hambruna si no reciben ayuda de manera urgente ante la que ya se califica como una de las crisis humanitarias más graves de las últimas décadas.

«Estamos hablando sólo de Somalia», recalcó en una rueda de prensa desde Ginebra una portavoz de la organización, matizando que el número total de niños en situación de «malnutrición severa» en el llamado «Cuerno de África», incluyendo Somalia, Kenia y Etiopía, alcanza la escalofriante cifra de 2´3 millones.

El dato supera al dado el martes por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que cifró en 500.000 los niños que afrontan «un inminente riesgo de muerte» en Somalia.

La ONU, que asegura que nos enfrentamos a «la peor crisis alimentaria» de los últimos años, declaró el miércoles la situación de hambruna en el sur de Somalia. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ya cifró hace tres días en al menos medio millón el número de niños que morirán de forma «inminente» en Somalia si no reciben ayuda de manera urgente. Sin embargo hasta ahora los países donantes sólo han aportado menos de la mitad del dinero necesario para ayudar a los afectados.

Unicef anunció el viernes que tiene previsto poner en marcha un plan especial «entregar suministros sin precedentes» en la región. «Si queremos salvar vidas, tenemos que actuar ahora. Tenemos que hacer llegar cantidades enormes de medicinas, vacunas y suministros nutricionales en la región lo más rápidamente que podamos y facilitarlos a los niños que más lo necesitan», dijo un portavoz.

Desde comienzos de julio la organización ha conseguido hacer llegar a la zona 1.300 toneladas de ayuda al sur de Somalia, que vive una situación de hambruna sin precedentes debido a una pertinaz sequía y a los conflictos armados en la región. Sin embargo y a pesar de estos esfuerzos, las previsiones son que sólo 240.000 niños podrán acceder a esta ayuda.

Mientras continúan llegando cada día miles de refugiados somalíes que huyen del hambre en su país hacia las vecinas Kenia y Etiopía, caminando hasta dos meses para llegar desnutridos y enfermos a campamentos ya atestados con cientos de miles de personas en los que las condiciones se deterioran rápidamente.