Turquía cree que habrá acuerdo con la OTAN sobre el escudo antimisiles

El presidente turco Abdullah Gül se mostró confiado en que los países miembros de la OTAN aceptarán finalmente las reservas de Turquía sobre los planes de la Alianza Atlántica.

El presidente turco Abdullah Gül se mostró confiado el viernes en que los países miembros de la OTAN aceptarán finalmente las reservas de Turquía sobre los planes de la Alianza Atlántica para desplegar un sistema anti-misiles que Ankara no quiere que señale directamente a su vecino Irán.

Acompañado por el ministro de Defensa turco Vecdi Gönül y el ministro de exteriores Ahmet Davutoğlu, Gül partía el viernes de Ankara rumbo a Lisboa para asistir a la cumbre de la OTAN calificada por sus responsables de «histórica», en la que se buscará dar un nuevo rumbo a una alianza que nació con la Guerra Fría y que se adentra ya en el siglo XXI con nuevos retos y problemas que afrontar, especialmente tras los atentados terroristas del 11-S y la guerra en Afganistán. Además del problema del terrorismo, la piratería y el establecimiento de un escudo de misiles anti-balísticos es otro de los objetivos de la cumbre.

«Hay muchos temas importantes en la cumbre, uno de ellos es el sistema de defensa de misiles», dijo Gül ante la prensa antes de partir hacia Lisboa, preguntado por si Turquía firmaría el documento final de la cumbre si no se aceptaban sus demandas. «Desde el principio, Turquía siempre ha actuado y continuará actuaando de acuerdo a sus principios sobre estas cuestiones. La OTAN es una organización defensiva, no una organización que actúe con amenazas y acosos», dijo Gül, recordando las demandas de su país sobre el nuevo concepto estratégico de la OTAN y el sistema de defensa anti-misiles.

Turquía sostiene que el nuevo documento de concepto estratégico de la OTAN no debería contener referencias específicas a ningún país como «amenaza», al igual que el sistema de defensa anti-misiles. Otro principio en el que Ankara insiste es que el sistema sea global, proporcionando protección a todo país miembro de la Alianza, y que por tanto los riesgos también deberían ser compartidos en términos iguales.

Según explicó el presidente turco, en una misiva enviada el pasado 8 de noviembre a todos los jefes de estado y gobierno de la OTAN así como a su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, ya explicó su postura sobre estas cuestiones clave y dejó clara la posición de Turquía, que incluye una apuesta por una mayor cooperación entre la Alianza Atlántica y la Unión Europea.

«De hecho, nuestra expectativa es que todos estos puntos de vista sean aceptados, y se están produciendo novedades que apuntan en esa dirección… No podemos aceptar que ningún país específico, incluído nuestro vecino Irán, sea señalado como un objetivo. Eso está absolutamente fuera de duda», volvió a subrayar Gül ante las preguntas de los periodistas.

En declaraciones hechas el viernes al diario turco Radikal, el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu mostró también su confianza en que los puntos de vista de Turquía serán aceptados finalmente en la cumbre de la OTAN, rechazando los argumentos de que haya una disputa entre Ankara y el resto de aliados, y por supuesto que Turquía se esté alejado de Occidente y poniéndose de parte de Irán.

«Se habla como si hubiera un proyecto que no es aceptado en absoluto por Turquía, y como si estuviéramos aceptando este proyecto por obligación», dijo Davutoğlu, añadiendo que tras las negociaciones «puedo decir que estamos cerca de lograr un acuerdo». El ministro de exteriores turco declaró también que en la cumbre de Lisboa se acordaría la creación del sistema anti-misiles, mientras que los detalles sobre quién estará a su cargo o donde tendrá su ubicación concreta se decidirán más adelante, en referencia a algunas informaciones que apuntan a que una de las localizaciones preferidas por los aliados de la OTAN para ese sistema, es precisamente Turquía.