Un magnífico relieve que muestra a dos emperadores romanos (Diocleciano y Maximiano) abrazándose se exhibe en un Museo Arqueológico de Kocaeli, una ciudad al noroeste de Turquía que en la Antigüedad llegó a ser capital del Imperio Romano.
Según informaron medios turcos, el relieve fue descubierto durante unas obras llevadas a cabo en 2001 en el barrio de Çukurbağ de la ciudad de İzmit (también llamada como su provincia, Kocaeli) durante los trabajos de reconstrucción tras el Gran Terremoto del Mármara de 1999, que arrasó toda la región noroeste de Turquía causando casi 20.000 muertos.
El relieve -hallado bajo las ruinas de un edificio- fue encontrado roto en 10 partes diferentes, y en él se muestra una escena en la que se ve a los emperadores romanos Diocleciano y Maximiano abrazándose el uno al otro tras descender de sus carros durante un desfile celebrado a su llegada a la ciudad de Nicomedia, nombre que recibía antiguamente la actual ciudad de İzmit. Tras una minuciosa restauración, el relieve fue expuesto por primera vez en la historia al público en el Museo Arqueológico de Kocaeli, donde se exhibe desde el año 2022.
Serkan Gedük, responsable de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Museos del Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, dio más detalles sobre el relieve explicando que muestra una procesión imperial aproximándose desde ambos lados. “Una de las escenas muestra hazañas, o un desfile, celebrado a la entrada de la ciudad, con el emperador Diocleciano a la izquierda y el emperador Maximiano a la derecha abrazándose el uno al otro. Vemos que ambos emperadores son representados con un magnífico atuendo, vistiendo una túnica con cinturón y mangas decorada con bandas doradas, pantalones y un manto imperial con borlas. Sus cabellos cortos y sus barbas son una de las escenas más importantes, en términos de representar un ejemplo típico de cómo eran los emperadores-soldados romanos del siglo III”, explicó.

La primera escena conocida de dos emperadores de la Tetrarquía abrazándose
El experto señaló que esta forma de representar a dos emperadores romanos abrazándose simbolizaba la nueva forma de gobierno que tuvo que imponerse en el Imperio Romano durante la época, conocida como Tetrarquía y que consistía en el gobierno de dos emperadores -uno en Occidente y otro en Oriente- ayudados a su vez por dos césares: se trata de un sistema que instauró el propio Diocleciano, quien gobernaba desde su capital en Nicomedia, para hacer frente a las usurpaciones, las invasiones bárbaras y la inseguridad de la época.
Con esta representación, se pretendía mostrar la colaboración y la armonía entre los dos co-emperadores, que debían gobernar como uno solo un Imperio Romano que aún no estaba dividido políticamente en dos (la división llegaría en 395 a la muerte de Teodosio) y se consideraba una única entidad, siendo de hecho Diocleciano el emperador cuyas decisiones prevalecían sobre las de los demás.
Gedük destacó además que esta es la primera vez que un emperador se representa tan físicamente cercano en el arte romano: “Esta representación (del abrazo) deriva del motivo de la mano derecha estrechándose, que en la Antigüedad era un símbolo iconográfico común del matrimonio en el arte y la literatura romanos. Podemos describirlo como un signo de armonía política. Este panel pertenece al periodo de la Tetrarquía. Es el ejemplo más antiguo y único conocido del ‘motivo del abrazo tetrárquico’ de los diversos grupos escultóricos erigidos por doquier en el Imperio Romano”, aseguró.
Este tipo de representaciones derivarían también más tarde en la icónica escultura en pórfido de los cuatro tetrarcas abrazándose que hoy día se encuentra en la Plaza San Marcos de Venecia, a donde fue llevada tras ser robada del palacio imperial durante el saqueo de Constantinopla por los cruzados en 1204. El experto turco hizo hincapié además en que los arqueólogos han podido obtener abundante información sobre la época a partir de este relieve, como por ejemplo cómo era y cómo se usaba el carruaje ceremonial tirado por caballos que utiliza el emperador romano Maximiano. “Invito a que todos aquellos que visitan el museo arqueológico vengan a ver esta escena” concluyó Gedük, resaltando su enorme valor histórico.
VOTE
Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





