Turquía acusa a Irán de apoyar al PKK

El ministro del interior turco, İdris Naim Şahin, acusó al vecino Irán de estar dando apoyo al grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

 

El ministro del interior turco, İdris Naim Şahin, acusó al vecino Irán de estar dando apoyo al grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en unas declaraciones hechas a la televisión estatal turca TRT.

«Somos bastante conscientes del apoyo de Irán al PKK… Sabemos que miembros del PKK que resultan heridos en combates con las fuerzas de seguridad turcas son tratados en hospitales iraníes», afirmó Şahin, quien añadió que otros países vecinos como Siria, Irak o Armenia eran también sospechosos de estar proporcionando ayuda al grupo armado.

En declaraciones recogidas hace unos días por la prensa turca, un ex miembro del PJAK -considerado la rama iraní del PKK- que está siendo juzgado por un tribunal turco por pertenencia a banda armada, afirmó que los servicios secretos de Irán han proporcionado armas en numerosas ocasiones al PKK.

Durante una sesión celebrada el viernes del juicio que se sigue contra él en la Corte Suprema Criminal nº 2 de Erzurum (este de Turquía), Ahmet Güreş -que abandonó el PJAK en 2005- aseguró al tribunal que Irán apoyó al PKK con armamento durante los años 90 y que líderes del PKK se reunieron con los servicios de inteligencia iraníes en Irán, donde se les proporcionó incluso alojamiento.

El ministro del interior turco ya declaró el pasado mes de agosto que prácticamente la mitad de los miembros del PKK apresados en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad turcas no proceden de Turquía, sino de otros países como Irán, Siria o Irak, e incluso de Armenia e Israel. «Dos de cada cuatro terroristas (del PKK) capturados no son ciudadanos turcos», afirmó entonces Şahin.

Las nuevas declaraciones de Şahin coinciden con la visita a Turquía del presidente del parlamento iraní, Ali Larijani, que a principios de este año se mostró bastante crítico con la instalación en la provincia turca de Malatya del radar de alerta temprana que forma parte vital del sistema de escudo anti-misiles ideado por la OTAN, y que Teherán considera está dirigido a facilitar un ataque contra Irán.