Tres años después, Egipto reabre la Gran Esfinge de Guiza y la Pirámide de Micerino

La Esfinge, construida en el siglo XXVI antes de Cristo y una de las estructuras monumentales más antiguas del mundo, ha estado sometida a trabajos de restauración tras la aparición de varias grietas.

Las autoridades egipcias anunciaron el domingo la reapertura de la Gran Esfinge de Guiza, además de la Pirámide de Micerino y el Museo de Amenofis II, tras una serie de trabajos de restauración acometidos en estas estructuras, de 4.000 años de antigüedad.

El ministro egipcio de antigüedades, Mamdouh al-Damati, declaró a la prensa que las obras de rehabilitación en la Esfinge se habían acometido después de que aparecieran en el lado izquierdo de la enorme escultura algunas grietas, especialmente en los bloques empleados durante una restauración llevada a cabo en los años 80.

Además de esta zona, también se habrían restaurado la zona del cuello y del pecho de la estatua, que los egiptólogos estiman que fue construida en el siglo XXVI antes de Cristo y que ha sufrido los embates del paso del tiempo y la erosión.

El primer ministro Ibrahim Mahlab, que asistió el domingo al acto de apertura al público de la estatua, la pirámide y el museo en la meseta de Guiza, calificó la Esfinge como un monumento “sagrado” para Egipto, cuyos ingresos por turismo se han visto afectados en los últimos años por la inestabilidad política en el país desde la caída del régimen de Hosni Mubarak en 2011.

Mientras que la Gran Esfinge de Guiza, de unos veinte metros de altura, está considerada como una de las estructuras monumentales más antiguas del mundo, la Pirámide de Micerino (Menkaura, según su nombre egipcio) fue ordenada construir por el faraón del mismo nombre, y es la menor de las tres célebres pirámides de la necrópolis de la meseta de Guiza.