Tensa espera para las familias de los 33 mineros de Chile

Los familiares de los 33 mineros que permanecen atrapados desde el pasado 5 de agosto en una mina al norte de Chile aguardaban el martes por la noche impacientes su inminente rescate.

Los familiares de los 33 mineros que permanecen atrapados desde el pasado 5 de agosto en una mina al norte de Chile aguardaban el martes por la noche impacientes su inminente rescate, anunciado tras más de dos meses de angustiosa espera y grandes esfuerzos por devolverlos a la superficie.

Las autoridades chilenas informaron el martes que si todas las pruebas del sistema de comunicaciones y del descenso e izamiento de la cápsula «Fenix» marchaban con normalidad, el rescate se iniciaría posiblemente a última hora de ayer. Entre los familiares hay una mezcla de alegría, angustia y ansiedad que les ha quitado el sueño especialmente los últimos días.

«Cuando lo veamos por la pantalla creo que vamos a llorar porque va a ser una alegría inmensa de verlo afuera», declaraba a la prensa Doris Contreras, madre de uno de los mineros, añadiendo que «la procesión va por dentro» y que seguirá el rescate en vivo a través de una pantalla gigante instalada en el campamento. «Nunca nos imaginamos que íbamos a tener el apoyo repentino de todo el mundo», declaró Doris.

Tras el final de la laboriosa operación de rescate -que ha sido objeto de atención mundial diaria- llegará también el momento de que las familias regresen a sus hogares e intenten retomar su vida normal tras más de dos meses de tensa espera. Algunas sin embargo ya han dicho que quieren que la infraestructura creada en la zona de rescate de este rincón del desierto de Atacama quede en el lugar, como símbolo y testigo de lo que allí ha ocurrido.