Turquía, terremoto, seísmo en Kuşadası

Sin víctimas tras el terremoto en Kuşadası, al oeste de Turquía

El seísmo causó temor en una zona que aún recuerda el terremoto que en 2020 dejó 115 muertos en Izmir. En 2021, Turquía sufrió 3 terremotos cada hora.

El terremoto ocurrido en las últimas horas en Kuşadası, en la costa oeste de Turquía, no causó víctimas pero sí sembró el temor entre la población de la región, que aún recuerda con angustia el seísmo que hace dos años causó 115 muertos y más de un millar de heridos en la vecina ciudad de İzmir, la tercera más grande del país.

Según informó la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias de Turquía (AFAD), el terremoto, que alcanzó los 5 grados en la escala Richter, se desató a las 6:24 hora local (5:24 CET) de ayer domingo en el Golfo de Kuşadası, en la costa oeste de Anatolia bañada por el Mar Egeo. Unos 5 minutos antes un temblor de 3,8 grados precedió al seísmo principal, tras el cual y hasta las 9:30 hora local se registraron al menos 33 réplicas en la región, que no superaron los 2,7 grados de intensidad.

En la vecina Grecia, el Instituto de Geodinámica de Atenas confirmó también que había registrado a la misma hora un seísmo de 4,8 grados en la isla griega de Samos, situada a unos 15 kilómetros frente a las costas de Kuşadası, un popular destino turístico y de cruceros situado a menos de 20 kilómetros de las ruinas de Éfeso, Patrimonio de la Humanidad.

El terremoto, que pudo sentirse en varias provincias del oeste de Turquía, desató el pánico entre la población local, que en muchos casos salió corriendo a las calles al sentir las sacudidas, y pasó la mañana en parques y plazas por temor a que se produjeran nuevos temblores. “Fue breve, pero violento. Salí corriendo afuera de inmediato. Recordé el terremoto de hace dos años”, contó a la prensa un testigo, refiriéndose al terremoto en İzmir de 2020.

En 2021, Turquía sufrió 3 terremotos cada hora

El profesor Hasan Sözbilir, directo del Centro de Investigación de Terremotos de la Universidad 9 de Septiembre de İzmir, explicó que el último seísmo se produjo por la ruptura de una falla submarina, y añadió que este tipo de fallas son muy numerosas entre İzmir y Samos y están interconectadas entre ellas. “Las fallas de Gümüldür y Efes (donde se produjo el terremoto de ayer) están activas pero hace tiempo que no generan un terremoto devastador. Tienen el potencial de generar seísmos de magnitud entre 5,7 y 6,8”, añadió.

Turquía, atravesada por múltiples fallas tectónicas, es un país acostumbrado a los terremotos pero 2021 fue un año especialmente activo, con una media de 3 seísmos por hora. Kuşadası y también İzmir, en la costa oeste de Turquía, se encuentran en una zona donde la Placa de Anatolia es empujada hacia el oeste por la Placa Arábiga, colisionando con la gran Placa Euroasiática y con la Placa del Egeo, y dando lugar con frecuencia a importantes terremotos.