Turquía, rescate durante el terremoto en İzmir

Turquía recuerda a los 117 muertos del terremoto que arrasó Izmir

Autoridades, ciudadanos y supervivientes recordaron ayer a las 117 víctimas mortales y el millar de heridos que dejó el terremoto de magnitud 6,6 que arrasó el 30 de octubre de 2020 la ciudad de Izmir (Esmirna), la tercera más grande de Turquía, dañando 1.329 edificios, 731 de ellos gravemente.

Una de las ceremonias más emotivas tuvo lugar en el distrito de Bayraklı, situado al norte de la ciudad y uno de los más afectados por el seísmo ocurrido hace 4 años, donde los asistentes depositaron flores ante un monumento en conmemoración a las víctimas y los camiones de bomberos hicieron sonar sus sirenas a las 14:51, la hora exacta en que se produjo el terremoto, tras lo cual todos los presentes guardaron un minuto de silencio.

4 años después de la tragedia, sin embargo, aún son muchos los edificios de esta urbe situada en la costa del Egeo que corren grave riesgo de derrumbarse si se produce un nuevo terremoto, algo que los expertos creen bastante probable. “Tenemos que hacer algo para reconstruir especialmente aquellas estructuras con mayor riesgo”, declaraba el alcalde metropolitano de la ciudad, Cemil Tugay. Muchos de esos edificios en grave riesgo de colapso fueron construidos antes de 1999, cuando la normativa de edificación en Turquía se endureció tras el Gran Terremoto del Mármara que dejó cerca de 20.000 muertos.

Izmir debe prepararse para terremotos de magnitud superior a 7

A este respecto, un informe presentado por el experto en geología Hasan Sözbilir y del que se han hecho eco medios turcos alerta de que al menos un 60% de los edificios de Izmir tienen serio riesgo de colapsar si se produce un seísmo de magnitud 7 o superior. “Cuando miramos los datos actuales, vemos que una parte significativa del stock de edificios anteriores a 1999 sigue en pie. Por tanto, no podemos decir que Izmir es ahora mismo una ciudad resistente a terremotos”, señaló Sözbilir.

El experto explicó que Izmir está bajo la influencia de cerca de 40 fallas tectónicas tanto que atraviesan la región tanto por tierra como por mar, y que podrían verse afectadas también en caso de que se produzcan seísmos en provincias vecinas. De hecho, según Sözbilir el terremoto de 2020 se desató debido a la ruptura de una falla situada a 70 km de distancia de la ciudad, y en realidad la energía desatada fue decreciendo hasta llegar a Esmirna y desatar el temblor de magnitud 6,6.

“Por tanto, cuando las fallas dentro de nuestra propia provincia se rompan, será cuando veamos el daño real (que podemos sufrir)”, advirtió. “Es necesario prepararse para esos terremotos; en otras palabras: Izmir necesita prepararse para terremotos de magnitud superior a 7”, concluyó.