Protestas en el aniversario de la captura de Öcalan

Grupos de seguidores del PKK se enfrentaron a la policía en Estambul y en otras ciudades de Turquía para recordar el 11º aniversario de la captura del líder terrorista.

Grupos de seguidores del PKK se enfrentaron a la policía en Estambul y en otras ciudades de Turquía para recordar el 11º aniversario de la captura del líder histórico de la organización armada, Abdullah Öcalan.
 
Unas 500 personas se congregaron en la popular zona de Taksim en Estambul para participar en una sentada con pancartas recordando la captura de Öcalan. El grupo se dispersó posteriormente  y se dirigió al cercano barrio de Tarlabaşı, donde varias decenas de jóvenes se enfrentaron a la policía arrojando piedras y otros objetos después de que esta les advirtiese que no podían continuar con la manifestación por las calles de la zona.
Otros pequeños enfrentamientos tuvieron lugar en distintas ciudades de Turquía tanto ayer lunes como el domingo por el mismo motivo. Cientos de manifestantes se enfrentaron con las fuerzas del orden en la ciudad suroriental de Diyarbakır, después de una manifestación en recuerdo de Öcalan a la que asistieron unas 3.000 personas. Algunos de los participantes en la protesta colocaron barricadas en las calles y prendieron fuego a neumáticos mientras gritaban «Larga vida al jefe Apo», apodo con el que se conoce al líder de la organización terrorista kurda. Muchos comerciantes de la zona se vieron obligados a cerrar sus negocios, y la policía intervino para dispersar a los manifestantes utilizando gas lacrimógeno y cañones de agua.
 
Curiosamente y coincidiendo con una serie de medidas introducidas por el gobierno en favor de la cuestión kurda, durante una serie de enfrentamientos entre seguidores del PKK y fuerzas del ordenen la provincia suroriental fronteriza de Şırnak la policía hizo por primera vez un llamamiento usando el kurdo, pidiendo a las familias que mantuviesen a los niños alejados de las protestas.
 
Abdullah Öcalan, líder histórico del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) fue capturado en 1999 en Kenya, donde se encontraba huído, y posteriormente trasladado a Turquía donde fue juzgado y condenado a pena de muerte, sentencia que le fue poco después conmutada por cadena perpétua tras la anulación de la pena capital en el país. El PKK está reconocido como una organización terrorista por casi todos los países del mundo y numerosos organismos internacionales, y está en la lista de grupos terroristas internacionales de la Unión Europea y Estados Unidos.