La UE da 30 días a Grecia o amenaza con tomar medidas

Los ministros de Economía de la Unión Europea aprobaron varias medidas para vigilar las cuentas de Grecia y obligarla a reducir rápidamente su déficit público.

Los ministros de Economía de la Unión Europea aprobaron varias medidas para vigilar las cuentas de Grecia y obligarla a reducir rápidamente su déficit público, amenazando con medidas más drásticas si el plan presentado por el gobierno griego no da resultados en el plazo de un mes.

Algunos socios de la UE ya han mostrado su escepticismo con respecto a los planes preparados por Atenas, y no se fían de los resultados de un plan económico elaborado por un país que ha falseado varias veces sus cuentas para ocultar su verdadera situación económica ante Bruselas. «Nuestro punto de vista es que el programa del gobierno griego es insuficiente», declaró el ministro de economía sueco Anders Borg a su llegada a Bruselas.
Los países de la zona euro -formada por 16 miembros de la UE- advirtieron el lunes a Grecia que tenía de plazo un mes para comprobar los resultados de su plan de austeridad y reducción de déficit. Esto quiere decir que si el próximo 16 de marzo los resultados no apuntan a una reducción del déficit griego del 12´7% actual al 8´7% exigido por la UE, Bruselas impondrá con toda probabilidad medidas adicionales y más exigentes, tales como una mayor reducción del gasto público o un incremento del IVA para elevar los ingresos. El objetivo es que Atenas lleve su déficit público por debajo del 3% del PIB en 2012.
 
La situación sin embargo no es nada fácil para el gobierno heleno. Por un lado la Unión Europea -y en especial los países miembros del euro- no está dispuesta a que el déficit griego siga desbocado y provoque la bancarrota de Grecia, con todo lo que eso implicaría para la credibilidad del euro y la estabilidad de los mercados europeos. Pero por otro lado, el plan de austeridad presentado ante Bruselas por el gobierno de Papandreu -y juzgado insuficiente por sus colegas europeos- ha despertado tensiones y protestas en la sociedad griega, y el ejecutivo socialista se enfrenta a una ola de huelgas generales en los próximos meses.