POLÉMICA ENTRE EL GOBIERNO ALEMÁN Y LA COMUNIDAD TURCA SOBRE LA NUEVA LEY DE INMIGRACIÓN

Varias asociaciones turcas han rechazado de lleno la nueva ley alemana sobre inmigrantes y se han negado a participar en una reunión con la canciller federal, Angela Merkel, para tratar la integración de los extranjeros en el país.

Cuatro agrupaciones de la minoría turca, la más importante de Alemania, han calificado la nueva legislación de discriminatoria con los turcos en comparación con otros extranjeros.

El documento exige a los inmigrantes turcos que pretenden casarse con un ciudadano de su país de origen y traerlo a vivir a Alemania, que dispongan de una vivienda y un empleo: un requisito que sólo se impone a los inmigrantes procedentes de Turquía, y no al resto.

El enojo por el endurecimiento de las medidas migratorias, llevó al presidente de la Comunidad turca, Kenan Kolat, a amenazar con presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Entre otras iniciativas la política de integración incluye cursos de idioma alemán y de conocimientos elementales sobre la sociedad, cultura y política de este país. Por su parte, Merkel no negó la posibilidad de una enmienda, pero la condicionó a la continuación del diálogo. Sin embargo, el portavoz gubernamental Ulrich Wilhelm precisó que se mantendrán inalterables las nuevas medidas.

De los 82 millones de habitantes en Alemania, se calcula que algo más del 7% no tienen la ciudadanía alemana, y de ellos el mayor grupo lo forman los turcos, que suponen más del 25% de los extranjeros.