Alemania despliega 6.000 policías ante la visita de Erdoğan

El primer ministro turco visitará el sábado la ciudad de Colonia donde tiene previsto dirigirse a miles de turcos residentes en Alemania, al mismo tiempo que grupos alevíes y de extrema derecha alemanes han anunciado protestas.

La policía alemana ha tomado estrictas medidas de seguridad de cara a la visita que el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan tiene previsto realizar este sábado a la ciudad alemana de Colonia, donde se espera que miles de turcos residentes en Alemania y alemanes de origen turco lo reciban como un héroe, pero al mismo están previstas varias protestas en su contra.

Se espera que hasta un total de nueve protestas -tres de ellas manifestaciones- se desarrollen en el transcurso de la estancia del premier turco en la ciudad alemana, según han confirmado fuentes del departamento de policía de Colonia a la agencia de noticias turca Anatolia.

Entre esas manifestaciones estará la organizada por la Federación Europea de Comunidades Alevíes, una comunidad religiosa musulmana ligada al chiísmo que cuenta con unos 12 millones de seguidores en Turquía, y que tradicionalmente ha votado en el país euroasiático en contra de Erdoğan, al que por sus políticas conservadoras vinculan con la corriente sunní del Islam que profesan la mayoría de los turcos.

Se espera que esta sea la mayor de las protestas que tengan lugar el sábado en Colonia, pero también hay previstas varias marchas organizadas por grupos anti-inmigración y de extrema derecha de Alemania. Según informaba la prensa alemana, alrededor de 6.000 policías serán desplegados en toda la ciudad para garantizar la seguridad y prevenir incidentes.

En Colonia, está previsto que el primer ministro turco asista a los actos por el 10º aniversario de la fundación de la Unión de Turcos Demócratas Europeos, considerada como una de las organizaciones de inmigrantes turcos en Alemania más influyentes del país, en un evento que se desarrollará en el Centro de Congresos Lanxess Arena de la ciudad.

Integración, pero sin asimilación

El pasado mes de febrero, durante una visita oficial al país, Erdoğan ya se dirigió en Berlín a miles de miembros de la numerosa comunidad turca residente en el país, ante los que defendió los logros de su gobierno y criticó a la oposición turca por tratar de apartarle del poder «con mentiras» y falsas acusaciones al no poder hacerlo en las urnas.

«Quiero que estéis orgullosos de vivir en Alemania. Pero quiero que también estéis orgullosos de la bandera turca. Sois los hijos de un gran país«, dijo entonces Erdoğan dirigiéndose a las generaciones de turcos más jóvenes que constituyen la tercera o incluso la cuarta generación de los trabajadores que fueron llamados para trabajar en las fábricas alemanas en los años 60. A ellos, precisamente, les instó a que no olvidaran sus raíces turcas aunque sin dejar de integrarse en su país de acogida, Alemania: «No debéis olvidar vuestra religión y vuestras raíces… Sois turcos europeos«, dijo.

De hecho Erdoğan volvió a criticar entonces tanto la discriminación como el intento de asimilación de la comunidad turca que vive en Alemania, y que con cerca de tres millones de miembros constituye la principal y más influyente minoría del país. Aquellas palabras han llevado a varios políticos y grupos alemanes a criticar este nuevo viaje del primer ministro turco a Alemania, incluyendo a la canciller Angela Merkel, que el jueves le instó a cuidar sus declaraciones y actuar con «sentido de responsabilidad y delicadeza» durante su estancia en tierras alemanas.

La visita de Erdoğan se produce además sólo un día antes de que se celebren en Alemania las elecciones europeas, lo que ha sido aprovechado por muchos partidos de derecha alemanes para desarrollar un discurso populista y anti-inmigración y pedir que se anule el viaje del mandatario turco.

Pero el ministro de exteriores germano, Frank-Walter Steinmeier, ha sido uno de los que ha querido desmarcarse de este discurso incluso entre los miembros de su gobierno al defender el derecho del jefe del gobierno turco a visitar el país. «No deberíamos caer en un debate sobre evitar que tal o cual político visite Alemania y se dirija a los ciudadanos. Esto es algo que además sería inapropiado dado el (buen) nivel que han alcanzado las relaciones entre Turquía y Alemania«, subrayó Steinmeier el pasado lunes en declaraciones a los periodistas, recordando que el viaje había sido planeado meses atrás.