Papandreu ofrece su dimisión en medio de la grave crisis griega

El primer ministro griego Yorgos Papandreu intentó el miércoles presentar su dimisión para formar un gobierno de unidad nacional que afronte la grave crisis que vive el país.

El primer ministro griego Yorgos Papandreu intentó el miércoles presentar su dimisión para formar un gobierno de unidad nacional que afronte la grave crisis que vive el país ante las medidas de austeridad que exige el FMI y la Unión Europea, pero la oposición conservadora rechazó la oferta forzando a Papandreu a someterse a una moción de confianza.

Papandreu compareció ante los medios el miércoles por la noche para anunciar una remodelación de su gobierno y su sometimiento a una moción de confianza en el parlamento, tras las masivas manifestaciones que se vivieron en la capital, Atenas, donde unas 200.000 personas se echaron a la calle tratando de impedir que los diputados aprobaran las nuevas y fuertes medidas de ajuste exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la UE para conceder nuevas ayudas a Grecia que eviten su colapso financiero.

Previamente Papandreu había ofrecido a la oposición conservadora del partido Nueva Democracia su dimisión para formar junto con los socialistas del PASOK un gobierno de unidad nacional para hacer frente conjuntamente a las medidas de ajuste. Pero el líder opositor Antonis Samaas exigió renegociar las exigencias del FMI y la UE para que Grecia reciba el rescate, algo que el primer ministro heleno consideró inasumible dada la delicadísima situación en la que se encuentra el país.

Las reiteradas huelgas generales -tres en lo que va de año- y manifestaciones en la calle aumentan la presión contra el gobierno socialista del PASOK, mientras varios diputados del partido ya han dejado solo al socialista Papandreu; pero sin el apoyo de la oposición, parece difícil que Grecia pueda salir por sí sola de la espiral de quiebra financiera y protestas en la que se halla sumida. Un adelanto electoral tampoco supondría una solución: fue de hecho el gobierno del primer ministro Kostas Karamanlís, de Nueva Democracia, quien entre 2004 y 2009 ocultó a sus socios de la Unión Europea la verdadera situación de la desastrosa economía griega.

«Papandreu no puede gobernar, y Samaras no quiere hacerlo», titulaba un periódico nacional, evidenciando la difícil situación a la que se enfrenta Grecia, a la que se le agota el tiempo -debe hacerlo en el mes de junio- para aprobar las medidas que se le exigen para recibir nuevas ayudas que eviten la quiebra de su economía y la declaración de suspensión de pagos.