Mueren 7 niños al hundirse un bote con inmigrantes frente a las costas de Turquía

La embarcación, con capacidad para sólo tres personas pero en la que viajaban 13 inmigrantes de origen iraquí, se hundió frente a las costas turcas cuando intentaba alcanzar las islas griegas. Un hombre de nacionalidad siria ha sido detenido.

Nueve personas, 7 de ellas niños, fallecieron a primera hora del jueves frente a las costas de la provincia turca de Aydın, al oeste del país, cuando un bote que transportaba a 13 inmigrantes ilegales de origen iraquí que pretendían alcanzar las islas griegas se hundió en el Mar Egeo, según informó la Guardia Costera de Turquía.

La misma fuente indicó que la embarcación, un bote hinchable con espacio para apenas tres personas, se hundió no lejos de la localidad turística de Kuşadası, y que únicamente cuatro de los ocupantes pudieron ser rescatados con vida. El gobernador del distrito, Muammer Aksoy, confirmó que las víctimas eran 7 niños y dos mujeres y que no se había informado de ningún desaparecido.

Según informó la prensa turca entre los inmigrantes que pudieron ser rescatados con vida por los guardacostas turcos había tres hombres y un niño; uno de los hombres rescatados era de nacionalidad siria y fue detenido más tarde bajo la sospecha de que se trataba de un traficante que había organizado el viaje. Barcos y buzos de la Guardia Costera de Turquía peinaron durante horas el mar en busca de otros posibles supervivientes o de cuerpos de más víctimas, pero sin éxito.

Oner Rahad, uno de los supervivientes rescatados que perdió a su esposa y a tres de sus hijos en el naufragio, contó a la agencia de noticias turca Anatolia que tras llegar a Kuşadası desde la cercana ciudad de İzmir (Esmirna) había pagado a seis traficantes 6.000 dólares para que él, su esposa y sus cuatro hijos pudieran cruzar hasta Grecia. Sin embargo al subir al bote vio que los traficantes no les iban a dar chalecos salvavidas, por lo que les dijo que se negaba a subir.

Me dijeron que me matarían si no subía”, contó Rahad entre lágrimas, acompañado de su hijo de 4 años –el único que sobrevivió- frente al hospital de Kuşadası a donde fue trasladado tras ser rescatado. “Vi una pistola en sus manos. Fuimos conducidos al bote a punta de pistola”, aseguró.

Según la víctima, el hombre de nacionalidad siria detenido por las autoridades turcas eran quien manejaba el bote cuando de repente su teléfono móvil sonó: fue entonces cuando comenzó a acelerar el bote e intentó saltar al agua. “Luego se produjo una conmoción a bordo. La gente entró en pánico, y el bote se hundió”, explicó Rahad, que logró agarrar a su hijo de 4 años pero no pudo salvar a su hija, que viajaba sentada a su lado.