LOS SINDICATOS PROTESTAN CONTRA LA REFORMA DE SEGURIDAD SOCIAL

Una propuesta de reforma de la seguridad social que fue aprobada la semana pasada por una comisión parlamentaria se convertirá en ley si es aceptada por el Parlamento la próxima semana.

La propuesta, que implica a toda persona en Turquía, tiene cuatro pilares. El primer pilar es el seguro general de salud (GSS), bajo el cual todo el mundo podrá beneficiarse del sistema sanitario. Los otros son: el incremento del mínimo de edad requerido para la jubilación; el incremento del número mínimo de días requeridos para tener derecho a la jubilación; y reducir las bases para determinar el salario. En otras palabras, esta reforma hará más difícil jubilarse y eliminará los problemas en la seguridad social.

Las diferencias en los beneficios de la seguridad social entre trabajadores, funcionarios públicos, aquellos asegurados por el Seguro Social para los Autónomos (BAĞ-KUR), y aquellos que utilizan una tarjeta verde, serán eliminadas con la nueva reforma de la seguridad social. Todo el mundo se beneficiará de iguales servicios de salud. Todos los ciudadanos tendrá los mismos beneficios en centros médicos y farmacias tanto públicos como privados.

Con el nuevo proyecto de reforma, toda persona menor de 18 años tendrán seguro médico. Todo recién nacido será incluido en este nuevo plan. Incluso si sus padres no tienen seguridad social, se beneficiarán de todos los servicios sanitarios sin necesidad de otra documentación que no sean sus documentos de identidad.

Los residentes extranjeros se beneficiarán del Seguro General de Salud (GSS)

Los ciudadanos extranjeros que hayan estado residiendo en Turquía por más de un año, así como los demandantes de asilo, estarán ahora cubiertos por el GSS. Según un reciente informe del Organismo de la Seguridad Social (SGK), la introducción del GSS incrementará considerablemente los costes médicos. Mientras que los costes médicos actualmente suponen alrededor del 1´8% de la renta nacional, esta cifra alcanzará el 4´8% en 2015 y el 8´8% en 2025.

Los servicios médicos de emergencia no demandarán ningún pago adicional a los pacientes que no sea la tarifa determinada por el SGK. Los pacientes serán puestos bajo atención médica en los servicios de emergencia de los hospitales incluso aunque no hayan pagado aún 30 días de seguro.

Otra cuestión que incrementa la curiosidad entre los ciudadanos acerca del nuevo proyecto de reforma de la seguridad social es si habrá una reducción de las pensiones. La propuesta indica claramente que las pensiones de aquellos que ya están jubilados no se verán afectados por la nueva propuesta. Aquellos que han estado trabajando durante 10 o más años no verán una reducción en sus pensiones. Por ejemplo, la pensión de una persona que se ha jubilado tras haber trabajado 20 años antes de que la propuesta entre en vigor será mayor que la de otra persona que se jubile tras haber trabajado durante el mismo periodo tras la aprobación de la propuesta.

La reforma de la seguridad social motivará a la gente a trabajar durante más tiempo. Tras entrar en vigor, cuanto más trabaje una persona más elevada será su pensión.

La edad mínima requerida para la jubilación será incrementada gradualmente hasta los 65 años, hacia el año 2028. El número mínimo de días trabajados requeridos para poder optar a la jubilación será incrementado también gradualmente de 7.000 a 9.000 días. Pero aquellos que ya estén cubiertos no se verán afectados por este incremento. En otras palabras, podrán jubilarse cuando hayan trabajado 7.000 días. El número mínimo de días requeridos para jubilarse serán incrementado en 100 días cada año durante los próximos 20 años.

Lucha contra la economía sumergida

La reforma de la seguridad social acaba con la actual regulación según la cual los periodistas, carteros, pilotos, trabajadores del ferrocarril, guardias de prisión, veterinarios, artistas públicos, azafatas y trabajadores de barcos pueden jubilarse antes a causa de las dificultades de su trabajo. Sin embargo, la reforma proyectada no afectará a aquellos que ya estén jubilados bajo la anterior legislación.

Los salarios serán pagados mediante el depósito directo en la cuenta bancaria del empleado bajo la nueva ley. Los empresarios que no depositen los salarios de sus empleados en el banco tendrán que pagar a sus empleados de nuevo, dado que tales pagos no serán considerados como válidos. La regulación busca prevenir el crecimiento de la economía sumergida. No se permitirá a los bancos cobrar tarifas a los trabajadores por estos depósitos.

La nueva ley introducirá un nuevo sistema bajo el cual los hospitales serán clasificados basados en la calidad del servicio. Se establecerá una comisión para esta clasificación bajo la nueva ley, y los hospitales serán divididos en clases A, B y C. La misma comisión determinará también los precios que serán asociados con una determinada clase de hospital. Tanto los hospitales públicos como privados basarán sus tasas en la clase que tengan. Sin embargo, se permitirá a los hospitales privados requerir tarifas adicionales en función de su clase.

Sin esperas para la atención sanitaria

La reforma reducirá el periodo de espera para optar a la atención sanitaria para los trabajadores recién contratados de tres meses a uno; sin embargo, un empleado que pierda su trabajo sólo podrá optar a los servicios de salud durante 10 días después del último día de trabajo. Este periodo es actualmente de seis meses. Los sindicatos se oponen radicalmente a esta propuesta, argumentando que nadie puede conseguir un nuevo empleo en 10 días después de ser despedido.

Lo que dicen los sindicatos

Los sindicatos turcos están preparando varias acciones de protesta contra la iniciativa de reforma de la seguridad social llevada a cabo por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). Entre los aspectos criticados por las organizaciones sindicales, figuran los siguientes:

La pensión que será pagada durante la jubilación disminuirá del 65% del último salario mensual pagado según la actual legislación, al 50%. Las bases de las pensiones serán reducidas, y los trabajadores temporales y a tiempo parcial recibirán pensiones mucho más bajas durante su jubilación.

La base del 25% del salario mensual para la paga de incapacidad permanente, en el caso de trabajadores que queden incapacitados en accidentes laborales, será abolida.

Bajo la actual ley, se requiere haber trabajado asegurado durante cinco años y haber pagado primas durante 900 días para poder optar a los beneficios de incapacidad y fallecimiento, mientras que estos requisitos se incrementarán hasta 10 años y 1.800 días, respectivamente, con la nueva propuesta.

La suma y la duración de los beneficios de atención sanitaria para los asegurados están actualmente fijados por ley, mientras que con la reforma serán dejados a la discrección del Organismo de la Seguridad Social (SGK).

El método de tratamiento es actualmente decidido por el médico, mientras que bajo la nueva propuesta el asegurado tendrá que pagar por métodos de tratamiento que no sean aquellos fijados por una comisión creada por el SGK.

La Confederación Turca de Sindicatos de Empresarios (TİSK) dijo en un comunicado escrito que la decisión de los sindicatos de trabajadores de realizar una huelga no era aceptable, ya que el paro perjudicará a los empresarios, que no tienen ninguna responsabilidad en la propuesta de reforma de la seguridad social. Añadió además que la decisión no era la apropiada según las actuales leyes laborales.

Por su parte, los sindicatos turcos criticaron el comunicado de la patronal diciendo que el objetivo de los sindicatos es proteger los derechos sociales y económicos de los trabajadores, y que la decisión tomada había sido realizar un paro parcial y no una huelga general.