Los disturbios por el Nevruz dejan graves daños en Estambul

Simpatizantes del PKK causaron graves destrozos en el distrito de Zeytinburnu después de que se prohibiera el domingo una concentración para celebrar con tres días de antelación la fiesta del Nevruz.

Los graves disturbios que vivió el domingo Estambul entre manifestantes afines al PKK y las fuerzas de seguridad dejaron daños en la ciudad por valor al menos de un millón de liras (algo más de 400.000 euros), según un comunicado publicado el lunes por el ayuntamiento metropolitano de la ciudad, que señala los numerosos desperfectos causados por los grupos violentos contra paradas de autobús y vehículos de transporte público.

Un total de 39 autobuses fueron apedreados y seriamente dañados, según los datos de las autoridades municipales de Estambul, que añaden que un autobús del departamento de tráfico de la ciudad que era usado para la educación vial de escolares fue incendiado por los manifestantes, que destrozaron además 42 paradas de autobuses entre los distritos de Yenikapı y Zeytinburnu.

La violencia se ensañó también con los servicios de metrobus y tranvía de la metrópolis. Hasta seis tranvías resultaron dañados, muchos de ellos con roturas de cristales a causa de las piedras lanzadas por los participantes en las protestas, así como numerosas máquinas y cabinas expendedoras de billetes que quedaron destrozadas.

Los disturbios, protagonizados por grupos pequeños pero muy violentos, se produjeron después de que el gobernador de Estambul prohibiera una marcha que pretendía celebrar anticipadamente el domingo el Nevruz, una fiesta que conmemora la llegada de la primavera con gran arraigo entre los kurdos, y que se celebra oficialmente el 21 de marzo de cada año.

Fue el partido nacionalista kurdo BDP quien había solicitado autorización para organizar sus propias celebraciones el domingo tanto en Estambul como en la ciudad suroriental de Diyarbakır, su principal bastión electoral; ambos eventos fueron sin embargo prohibidos por las autoridades turcas, argumentando que las celebraciones debían realizarse en la fecha prevista del miércoles 21 de marzo.

Varios grupos de simpatizantes del BDP y el PKK que querían manifestarse el domingo se negaron a acatar la prohibición y respondieron cortando varias arterias de tráfico, causando además graves daños al mobiliario urbano e incluso lanzando objetos contra los coches que circulaban, convirtiendo el distrito europeo de Zeytinburnu en un campo de batalla durante la jornada del domingo. Tras la llegada de la policía antidisturbios los asaltantes la emprendieron a pedradas, lo que fue respondido por los agentes con gases lacrimógenos y cañones de agua a presión.

Según la prensa turca al menos una persona falleció durante los enfrentamientos, al parecer por un ataque de asma. Los principales enfrentamientos se produjeron en torno a la Plaza Kazlıçeşme, lugar previsto de la concentración ilegal y donde los participantes llegaron a cortar varias calles y carreteras con barricadas. Muchos pasajeros a bordo de autobuses y conductores de turismos se vieron envueltos en medio de los disturbios al pasar por la zona.

En las últimas semanas la policía turca había decomisado grandes cantidades de explosivos durante una serie de redadas llevadas a cabo en varias ciudades del país, en lo que se sospecha eran los preparativos por parte del grupo armado kurdo PKK para llevar a cabo diversos atentados durante las celebraciones del Nevruz, lo que ha puesto en máxima alerta a las fuerzas de seguridad de Turquía.