LIVNI Y NETANYAHU PODRÍAN FORMAR UN GOBIERNO DE UNIDAD EN ISRAEL

El partido centrista Kadima de la ministra de exteriores Tzipi Livni ha pedido al derechista Likud de Benjamin Netanyahu -quien tiene más posibilidades de formar mayoría parlamentaria suficiente- una alternancia en el poder frente a la intención del Likud de formar un gobierno de unión nacional con otros partidos de extrema derecha.

En las elecciones que tuvieron lugar el pasado 10 de febrero, Kadima obtuvo 28 escaños frente a los 27 del Likud, pero este tiene el respaldo de varios partidos minoritarios de extrema derecha que le permitirían alcanzar 65 escaños en la Knesset (parlamento israelí), lo que sería más que suficiente para lograr la mayoría absoluta.

\»Netanyahu puede formar un gobierno estable sin Kadima, pero no al contrario\», dijo por contra Gideon Saar, diputado del Likud, quien sin embargo reconoció que un gabinete respaldado por partidos de extrema derecha y religiosos no es la única solución que tiene en mente el Likud.

Netanyahu se ha mostrado a favor de la creación de un gabinete de unión para no ser rehén de la extrema derecha y poder llevar adelante una política pragmática que le evite las presiones del gobierno de Estados Unidos, que quiere reactivar las conversaciones de paz con los palestinos. \»Poco importan los ministerios que Netanyahu está dispuesto a ofrecer a Kadima. Livni No podrá explicar al gobierno de Obama la política de construcción de colonias que Netanyahu deberá llevar adelante presionado por los partidos de derecha\», señaló un responsable de Kadima.

La clase política israelí coincide en que los principales desafíos que el país tiene por delante son el conflicto con el movimiento islamista palestino Hamas en la Franja de Gaza, la crisis económica, el cambio de sistema político y la amenaza nuclear iraní.

\»Espero que el próximo gobierno se forme lo antes posible y pueda alcanzar sus objetivos\», declaró el primer ministro saliente Ehud Olmert ayer domingo, quien al parecer habría aconsejado a Livni que no forme gobierno con Netanyahu para que Kadima pueda triunfar en las próximas elecciones.

Un escenario de alternancia del poder supondría que Livni y Netanyahu serían cada uno primer ministro durante dos años. Se trata de una posibilidad poco frecuente pero que ya se dió en 1984, cuando los laboristas de Peres formaron una alianza con el Likud de Yitzhak Shamir. La clave podría estar en Avigdor Lieberman, jefe del partido de extrema derecha Israel Beitenu, quien según miembros de su partido habría mostrado su disposición a participar en un gabinete de unión con el Likud y Kadima.