Las ruinas de la antigua Troya se quedan sin arqueólogos

Por primera vez en muchos años la temporada de excavaciones concluyó este año sin ningún equipo trabajando en Troya, después de que los arqueólogos alemanes se retiraran por problemas económicos.

Las ruinas de la antigua ciudad de Troya, en la provincia turca de Çanakkale, se han quedado este año por primera vez sin equipos de arqueólogos trabajando en ella debido a la retirada de los arqueólogos alemanes por problemas de financiación, a lo que se añaden ahora los problemas burocráticos para que una universidad turca continúe los trabajos.

Descubiertas en 1871 por Heinrich Schliemann tras unas prospecciones iniciadas a partir de 1863 por Frank Calvert, y declaradas en 1998 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cinco arqueólogos diferentes han dirigido las excavaciones durante 150 años en esta ciudad milenaria que hasta su hallazgo en el siglo pasado se creía que era una urbe imaginaria descrita por Homero en la «Ilíada».

Schliemann encontró numerosos tesoros en las ruinas de Troya que sin embargo acabó llevándose fuera de Turquía en 1873, continuando las excavaciones iniciadas por Calvert diez años antes hasta su muerte en 1890. Entre 1932 y 1938 fue el arqueólogo estadounidense Carl William Blegen quien dirigió los trabajos en el área para la Universidad de Cincinnati, lo que contribuyó a situar Troya como uno de los principales yacimientos de la arqueología moderna.

El alemán Manfred Osman Korfmann trabajaría posteriormente en las ruinas entre 1988 y 2005 para la Universidad Tübingen de Alemania; cuando Korfmann falleció, el profesor Ernst Pernicak de la misma universidad decidió continuar con su labor, hasta que en 2012 los equipos alemanes abandonaron las excavaciones en Troya debido a problemas financieros por la crisis económica.

Tras el abandono de los alemanes el profesor Rüstem Aslan, del Departamento de Arqueología de la Universidad 18 de Marzo de Çanakkale (ÇOMÜ), solicitó continuar con las excavaciones en Troya, donde él mismo trabajó activamente durante 25 años. La ÇOMÜ presentó una solicitud el año pasado ante el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, y por primera vez en la historia arqueológica de Troya estaba previsto que equipos dirigidos por una universidad turca comenzaran a trabajar en el área esta temporada.

Problemas y retrasos burocráticos han causado finalmente que, tras muchos años continuados de investigaciones arqueológicas en Troya, ningún equipo haya trabajado este año en sus ruinas. La ÇOMÜ continúa esperando la respuesta ministerial pertinente, que continuaba sin llegar cuando finalizó la temporada de excavaciones y que parece que está pendiente de una decisión del Consejo de Ministros.

Lo que sí parece que marcha a buen ritmo son las obras para finalizar el Museo de Troya, que se iniciaron el pasado 1 de julio y está previsto que concluyan el 23 de septiembre del año que viene, con un coste estimado de 22 millones de liras (unos 8 millones de euros). El nuevo museo incluirá un área cubierta de 10.000 metros cuadrados y en él se mostrará la realidad de la antigua ciudad anatolia a través de reconstrucciones, películas y animaciones, así como numerosos objetos y piezas encontrados en Troya y que hasta ahora se exhibían en museos de todo el mundo.