La fiscalía turca pide cadena perpetua para 8 responsables de la mina de Soma

Los cargos presentados por los fiscales contra ocho altos cargos y otros 37 responsables de la explotación, en la que murieron 301 mineros el pasado mayo, incluyen “asesinato” y “homicidio por negligencia”.

La fiscalía encargada de la investigación por el accidente que el pasado mes de mayo causó la muerte a 301 mineros en el distrito de Soma (provincia de Manisa) presentará cargos de asesinato contra los responsables de la explotación que conllevan cadena perpetua, según informó la prensa turca.

En total son ocho las personas imputadas en la acusación, incluyendo Can Gürkan –director ejecutivo de la compañía minera– y Ramazan Doğru, director general; además de estos dos altos cargos, estarían el director de operaciones Akın Çelik y los supervisores jefes Yasin Kurnaz, Hilmi Kazık e İsmail Adalı, además de los técnicos Ertan Ersoy y Mehmet Ali Günay, según el documento presentado ante la Oficina del Fiscal.

Otros ocho responsables de la mina están acusados de “homicidio por negligencia consciente” y la fiscalía pide para ellos penas de entre 32 meses y 20 años, mientras que para otros 29 los fiscales reclamarían entre 2 y 15 años de prisión por homicidio imprudente.

Las condenas exigidas por la fiscalía han sido calificadas por los propios abogados que representan a las familias de las víctimas como “históricas”, si bien recuerdan que el procedimiento sumario es un trámite provisional que será presentado ante el tribunal que juzgará el que se considera como el peor desastre minero de la historia moderna de Turquía.

“Hasta la fecha no se han emitido sentencias por asesinato en casos (de accidente) similares”, dijo en declaraciones a la agencia de noticias Doğan el presidente de la asociación de juristas de Manisa, Zeynel Balkız, quien urgió además a los ministros de energía y de trabajo a aceptar la petición de la fiscalía de llevar a cabo una investigación que esclarezca si hubo además negligencia por parte de altos cargos de la administración. “Queremos que ellos también sean castigados”, subrayó Balkız.

Mientras los equipos de rescate aún luchan más de una semana después por llegar hasta el lugar donde podrían encontrarse los 18 mineros atrapados en la mina de Ermenek –en la provincia de Karaman- el gobierno turco asegura haber aprendido las lecciones del accidente de Soma y estar luchando por acabar con las malas prácticas en el sector e incrementar la seguridad, especialmente en las explotaciones de menor tamaño y baja rentabilidad como la de Ermenek; en este último caso, los fiscales encargados del caso informaban esta semana de que las investigaciones preliminares apuntan a que las galerías no contaban con las medidas necesarias para soportar la presión del agua, que acabó inundando la mina.

En una decisión reciente que también ha sentado un precedente, un tribunal turco sentenció a 10 años de prisión a cinco responsables de una mina de propiedad estatal en la provincia de Zonguldak, en la costa del Mar Negro, donde en mayo de 2010 una explosión de gas grisú mató a una treintena de trabajadores, dos de cuyos cuerpos –atrapados a más de 700 metros de profundidad- no pudieron ser recuperados hasta pasados ocho meses del accidente.