La coalición de países árabes pone fin a la ofensiva anti-Houthi en Yemen

Arabia Saudí anunció el martes el despliegue de tropas de tierra en su vecino del sur tras el fin de la campaña de bombardeos contra las milicias chiíes Houthi, que hace meses se apoderaron de la capital.

La coalición árabe liderada por Arabia Saudí anunció el martes el fin de la ofensiva militar bautizada como “Tormenta Decisiva” iniciada el pasado 25 de marzo para frenar el avance de las milicias chiíes Houthi, que tras tomar el control de la capital –Sanaa- se han hecho en los últimos meses con la mayor parte de las provincias del norte de Yemen.

“Hoy hemos concluido la operación Tormenta Decisiva a petición del presidente yemení Mansur al-Hadi y su gobierno legítimo”, anunciaba en una conferencia de prensa desde Riad un portavoz de la coalición, explicando que los principales objetivos de la ofensiva habían sido alcanzados.

“La legitimidad (del gobierno yemení) ha sido defendida y los yemeníes ya no están en riesgo, después de que las milicias Houthi hayan perdido la mayor parte de su capacidad (militar)”, añadió el portavoz saudí, recordando que la campaña de bombardeos se había iniciado en respuesta a la petición de auxilio de Al-Hadi.

Pese al anuncio, la coalición árabe se reserva el derecho a reanudar los ataques aéreos contra las milicias Houthi si fuera necesario, y sus barcos de guerra mantendrán la vigilancia sobre los puertos yemeníes para evitar el contrabando de armas, después de que hace una semana el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobase una resolución a propuesta de Jordania imponiendo un embargo de armas contra los rebeldes chiíes.

Mientras, el rey Salman de Arabia Saudí emitía el mismo martes un decreto ordenando el despliegue de las fuerzas de la Guardia Nacional –un cuerpo de élite- en Yemen como parte de las operaciones contra los Houthi, empleando por primera vez tropas de tierra contra los insurgentes. El gobierno de Riad no ha dado sin embargo más detalles sobre este nuevo movimiento, ni ha explicado si irá seguido del envío de más efectivos.

A finales de marzo una coalición de países árabes -encabezada por Arabia Saudí pero que incluye también a los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin, Qatar, Jordania, Marruecos, Egipto y Sudán, entre otros- comenzó una campaña de bombardeos contra objetivos militares de los Houthi para intentar frenar su avance hacia Adén, una importante ciudad portuaria del sur que se convirtió en el último bastión del gobierno del presidente Mansur al-Hadi, quien tras nombrarla como capital provisional de Yemen acabó refugiándose en la vecina Arabia Saudí ante el avance de los rebeldes.