Israel, dispuesto a ceder partes de Jerusalén a los palestinos

Israel estaría dispuesto a ceder partes de Jerusalén Oriental al gobierno palestino para favorecer un acuerdo de paz, según anunció ayer miércoles el ministro de Defensa israelí Ehud Barak.

Israel estaría dispuesto a ceder partes de Jerusalén Oriental al gobierno palestino para favorecer un acuerdo de paz, según anunció ayer miércoles el ministro de Defensa israelí Ehud Barak en vísperas del inicio en Washington de las conversaciones.

Dicha partición de Jerusalén incluiría, según Barak, un régimen especial para administrar los lugares santos de la ciudad, que tanto israelíes como palestinos reclaman como su capital. En sus declaraciones, realizadas al diario hebreo Haaretz, el ministro subrayó además que la reciente muerte de cuatro colonos israelíes en Cisjordania no debería detener las conversaciones con los palestinos.

«Jerusalén Occidental y 12 barrios judíos que albergan a 200.000 vecinos serán nuestros. Los barrios árabes, en los que viven cerca de un cuarto de millón de palestinos, serán suyos», declaró Barak al rotativo israelí. La revelación de Barak sugiere que el gobierno de Netanyahu estaría dispuesto a dar su brazo a torcer con la cuestión de Jerusalén, incluida su amurallada Ciudad Vieja donde la mezquita de Al Aqsa, el tercer santuario del islam, linda con el Muro de las Lamentaciones, sagrado para los judíos.

El ministro israelí matizó no obstante que los asentamientos más aislados de Cisjordania serán trasladados a Israel, que mantendría sin embargo los de mayor tamaño. Además habría que garantizar la seguridad del Estado judío, agregó, con una presencia en el valle del Jordán y otros acuerdos.

A pesar de estas declaraciones, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ya se ha mostrado en otras ocasiones opuesto a cualquier partición de Jerusalén, a la que considera «capital eterna e indivisible» de Israel. Netanyahu se reunió el miércoles en la Casa Blanca con el presidente palestino, Mahmud Abbas, para reanudar unas negociaciones de paz que se inician este jueves en la capital estadounidense aunque sin muchas esperanzas de que alcancen un buen fin.

El primer problema será qué hacer cuando el 26 de septiembre termine la moratoria de diez meses que Israel impuso a la ampliación de los asentamientos en Cisjordania. Abbas ya ha dicho que se retirará de la mesa de negociaciones si se reanuda la expansión de las colonias judías, y Netanyahu mantiene que la decisión no está sujeta a cambios.

Israel arrebató la parte oriental de Jerusalén a Jordania en la Guerra de los Seis Días en 1967, y la anexó en una decisión que nunca ha sido reconocida internacionalmente. Los palestinos quieren que Jerusalén Oriental sea la capital del Estado que quieren declarar en Cisjordania y la Franja de Gaza.