Críticas a Israel por la reanudación de los asentamientos judíos en Cisjordania

El fin de la moratoria sobre la construcción de nuevos asentamientos judíos en Cisjordania, que fue anunciada el lunes por Israel, ha puesto en jaque las recién reanudadas conversaciones de paz.

El fin de la moratoria sobre la construcción de nuevos asentamientos judíos en Cisjordania, que fue anunciada el lunes por Israel, ha puesto en jaque las recién reanudadas conversaciones de paz entre israelíes y palestinos, y suscitado críticas de países como Turquía o Reino Unido y de instituciones como la ONU.

Pese que a las máquinas reanudaron los trabajos de construcción el lunes en al menos dos colonias israelíes del centener que pueblan Cisjordania, los palestinos mostraron su voluntad de mantenerse en la mesa de negociaciones al anunciar que por el momento no cumplirán su amenaza expresada días atrás de que ser retirarían si Israel no prorrogaba la moratoria.

Netanyahu desafía así directamente la petición hecha por el presidente estadounidense Barack Obama, que había pedido prorrogar la moratoria a la expansión de los asentamientos judíos pese a que los aliados ultra-conservadores en el gobierno del primer ministro israelí presionaban le presionaban para que reanudase las construcciones. «Israel está dispuesto a mantener contactos en los próximos días para encontrar una forma de continuar las conversaciones con la Autoridad Palestina», dijo Netanyahu a la prensa tras el fin de la moratoria.

Por su parte la Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció que postergaría su decisión sobre un posible abandono de las negociaciones al menos hasta la reunión de la Liga Árabe que se celebrará el próximo 4 de octubre. Desde París, donse se encontraba el lunes de visita oficial, el presidente de la ANP Mahmoud Abbas expresó su frustración por lo ocurrido pero declaró a la prensa que «si Israel elige la paz, continuaremos negociando. Si Israel no lo hace, (las negociaciones) serán una pérdida de tiempo».

Los palestinos aseguran que los asentamientos judíos son el principal obstáculo para la creación de un Estado palestino viable e independiente. Más de 430.000 judíos viven en los más de 100 asentamientos que el gobierno israelí tiene establecidos en Cisjordania y Jerusalén Este, ocupando los territorios que Israel arrebató a Jordania durante la llamada «Guerra de los Seis Días» de 1967.

Turquía duda de la buena voluntad de Israel

El anuncio de Israel suscitó numerosas críticas por parte de la comunidad internacional, incluyendo Turquía, cuyo ministro de exteriores, Ahmet Davutoğlu, declaró el lunes que con su decisión de no ampliar la moratoria a los asentamientos «no es una prueba de buena voluntad» por parte de Israel sobre su disposición a alcanzar un acuerdo de paz con los palestinos.

«Es una contradicción seguir con las negociaciones y los asentamientos al mismo tiempo», aseguró Davutoğlu a la salida de una reunión en Nueva York del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuya presidencia ostenta Turquía durante este mes.

«Para nosotros la continuación de las conversaciones de paz es muy importante, pero para que se puedan realizar todos deben demostrar buenas intenciones y voluntad política», dijo Davutoğlu, criticando la decisión del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu de no prorrogar las restricciones a la expansión de las colonias judías en los territorios palestinos ocupados.

No fue sin embargo Turquía la primera en criticar la actitud del gobierno hebreo; antes, el secretario general de la ONU Ban Ki-moon expresaba el lunes su «decepción» por la decisión israelí, al igual que el ministro británico de Exteriores William Hague, que expresó sus críticas personalmente a su homólogo israelí, Avigdor Lieberman, durante una reunión que ambos mantuvieron el lunes.

Por parte de Estados Unidos, país que actúa de mediador e impulsor de las actuales conversaciones de paz palestino-israelíes, la Casa Blanca anunció el lunes que su enviado especial para Oriente Medio, George Mitchell, viajará a la región en los próximos días. «Sin estas negociaciones directas, Israel no conseguirá la seguridad que necesita y merece, y los palestinos no tendrán el Estado que quieren y merecen. De un modo u otro, las partes tienen que encontrar una vía para continuar sus negociaciones directas», declaró un portavoz de exteriores estaudonidense.