sequía, pantanos en Turquía

Estambul podría quedarse sin agua en 2050 debido al cambio climático

Un estudio elaborado en Corea del Sur advierte que, debido al impacto acelerado del cambio climático, las ciudades turcas de Adana y Mersin -en la costa mediterránea de Turquía- podrían enfrentarse a una sequía extrema y un “Día Cero” en el año 2030, mientras que Estambul y Diyarbakır podrían vivir una situación similar y quedarse sin agua en el año 2050

El término “Día Cero” se utiliza para describir el momento en que una ciudad o región se queda sin reservas de agua potable y el agua deja de salir del grifo. La investigación, de la que se han hecho eco numerosos medios turcos y que ha sido realizada por científicos de la Universidad de Pusan y publicada en la revista científica Nature, bajo el título The First Emergence of Unprecedented Global Water Scarcity in the Anthropocene (La primera aparición de la escasez mundial de agua sin precedentes en el Antropoceno), presenta proyecciones sobre cuándo podría producirse el “Día Cero de sequía” en distintas regiones del mundo: para ello se tuvieron en cuenta factores como la evaporación, el caudal de los ríos, la escasez hídrica y el agotamiento de los embalses.

Según el estudio, muchas zonas propensas a la sequía experimentarán en las próximas décadas una escasez de agua sin precedentes, con sequías prolongadas y severas que podrían extenderse durante varios años, especialmente hacia finales del siglo XXI. Los expertos utilizaron dos modelos climáticos distintos: uno desarrollado en Estados Unidos, basado en escenarios de altas emisiones, y otro en Francia, que combina escenarios de emisiones altas y medias.

De acuerdo con el modelo francés, el 51% de las regiones más vulnerables —incluyendo aquellas con grandes presas— podría sufrir escasez de agua antes del año 2100, y un 22% de ellas ya entre las décadas de 2020 y 2030. En el escenario estadounidense, más pesimista, el 74% de las regiones afectadas afrontaría una crisis hídrica sin precedentes antes de final de siglo, y aproximadamente un 35% lo haría ya durante esta década.

Adana y Mersin podrían quedarse sin agua en 2030

El informe advierte que la demanda total de agua superará en el futuro la capacidad de suministro, y que las regiones afectadas se expandirán, concentrándose principalmente en el oeste de Estados Unidos, el Mediterráneo, África del Norte y del Sur, India, el norte de China y el sur de Australia.

Uno de los autores del estudio, el profesor Christian Franzke, subrayó que “las condiciones de sequía han ido aumentando en algunas regiones de Turquía desde el año 2000”. Según explicó, “en el escenario de altas emisiones elaborado en Estados Unidos, Adana y Mersin podrían enfrentarse a una sequía del Día Cero en 2030, y Estambul y Diyarbakır hacia 2050”.

El experto también destacó la importancia de promover una irrigación sostenible en las zonas agrícolas más afectadas, señalando que la escasez de agua puede provocar inseguridad alimentaria, interrupciones en las industrias dependientes del agua —como la minería o la energía hidroeléctrica— y pérdidas económicas considerables”. Además, alertó de que la mala calidad del agua podría favorecer la aparición de enfermedades transmitidas por el agua, con graves consecuencias para la salud pública.

Por su parte, la doctora turca Tuğba Evrim Maden, coordinadora en el Instituto del Agua de Turquía, advirtió que muchas zonas densamente pobladas, especialmente en regiones de clima semiárido o árido, están en riesgo de sufrir el “Día Cero de sequía” a causa de los efectos del cambio climático. Recordó además que la reciente sequía en Irán ha vuelto a poner sobre la mesa los peligros que implica esta tendencia global, y señaló que el consumo mundial de agua se ha duplicado en comparación con el crecimiento de la población, por lo que alertó de que, si el ritmo actual continúa, unos 5.000 millones de personas podrían sufrir estrés hídrico (escasez de agua potable) hacia el año 2050.