Dos heridos tras disparar soldados sirios contra varios autobuses turcos

Tres autobuses que transportaban a peregrinos turcos que regresaban de un viaje a La Meca fueron ametrallados por soldados sirios cerca de Homs, en lo que constituye el incidente más grave entre los dos países desde el inicio de las protestas en Siria.

Tres autobuses que transportaban peregrinos musulmanes turcos que habían viajado a La Meca con motivo de la Fiesta del Sacrificio y que volvían de regreso a Turquía fueron atacados en un puesto de control militar cerca de la ciudad de Homs, en el centro-oeste de Siria, según informó el Ministerio de Exteriores de Turquía el lunes.

Según las primeras informaciones el ataque se habría producido el domingo por la noche cuando los autobuses circulaban cerca de la ciudad de Homs, escenario en los últimos meses de multitudinarias manifestaciones contra el régimen del presidente Bashar al-Assad y donde el ejército sirio ha ejercido una dura represión; de hecho al menos 9 civiles habrían muerto el domingo por disparos de las fuerzas leales a Assad, según activistas sirios.

El Ministerio de Exteriores de Turquía confirmó el lunes que había al menos dos personas heridas por el ataque, incluyendo uno de los viajeros y el conductor de uno de los autobuses. Varios canales de televisión turcos mostraron imágenes de uno de los autobuses en las que se apreciaban ventanas rotas y numerosos impactos de bala, después de que el convoy alcanzase el cruce fronterizo de Cizre, situado en la provincia turca de Hatay en la frontera con Siria. Los heridos fueron trasladados de inmediato en ambulancias a un hospital en la ciudad de Antakya (Antioquía), en la provincia fronteriza con Siria de Hatay.

Un relato sobrecogedor

Según el testimonio de los viajeros, al llegar a un puesto de control mientras atravesaban Siria ocho soldados uniformados les pidieron detenerse y que bajasen del vehículo. «Nos detuvimos en un puesto de control», explicaba Erhan Sürmeli, conductor de uno de los autobuses. «Los soldados sirios salieron de detrás de unos sacos de arena y cuando les dijimos que éramos turcos comenzaron a insultar a Erdoğan (primer ministro turco)… Luego de repente comenzaron a disparar al autobús», afirmó.

Otros testigos que viajaban a bordo del autobús confirmaron que los soldados sirios comenzaron a disparar aleatoriamente mientras todos huían hacia el vehículo tratando de escapar. «Estaban escondidos… pero eran soldados, no eran civiles, tenían sus banderas», comentó uno de los viajeros, aún nervioso por lo ocurrido y casi sin poder creerse lo ocurrido. «Uno de los soldados me dijo &com;ven, ven aquí&com;… pero yo no fui con ellos», añadió.

«Yo no tenía nada en mis manos, eran siete u ocho. (Uno de los soldados sirios) cargó su pistola y me apuntó, y dijo &com;levanta tus manos&com;… Entonces le grité a todo el mundo que corriera, salimos corriendo y ellos comenzaron a disparar a nuestras espaldas… Dios nos salvó», contó el testigo, aun sin explicarse cómo había logrado salir con vida.

«Hemos regresado de la muerte, hemos regresado de la muerte…», comentaba otro pasajero de mediana edad sin poder reprimir las lágrimas. En las imágenes de televisión podían apreciarse claramente al menos una decena de agujeros de bala en uno de los autobuses, atravesando el fuselaje a media altura.

Deterioro de las relaciones

A la espera de que el gobierno turco confirme todos los detalles de lo ocurrido y emita una declaración formal al respecto, se trata sin duda del incidente más grave entre Turquía y Siria desde la escalada de violencia que ha sacudido varias ciudades sirias, donde la brutal represión ejercida por el régimen del presidente Assad, que ha dejado al menos 3.500 civiles muertos según Naciones Unidas, ha llevado a un creciente distanciamiento y tensión entre Ankara y Damasco después de que el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan tratara en vano durante meses de instar al régimen sirio a iniciar un diálogo con la oposición y unas reformas urgentes que permitieran una transición pacífica hacia la democracia.

El pasado mes de octubre Erdoğan afirmó que su gobierno había perdido «toda confianza» en el gobierno de Assad y en la posibilidad de que liderase una transición democrática en Siria, al tiempo que sugirió que el líder sirio sería el próximo caer y que sería su propio pueblo quien lo derrocaría.

Turquía también se ha mostrado a favor de imponer sanciones contra el régimen de Assad siempre que éstas no perjudiquen al pueblo sirio, con el que Turquía mantiene importantes lazos históricos, si bien Ankara descarta por el momento cualquier intervención militar en el país vecino, tal y como sugirieron recientemente algunos líderes de la oposición siria, que se ha organizado en un Consejo Nacional Sirio con base en la ciudad turca de Estambul.

Hace dos semanas una serie de ataques contra las embajadas y consulados turcos en Siria llevaron a Ankara a ordenar la evacuación de todas las familias de su personal diplomático en el país vecino, y a emitir una recomendación a sus ciudadanos pidiéndoles que no viajasen al país vecino salvo que fuese absolutamente necesario.