Erdoğan en Estambul comiendo simit

Erdoğan: las subidas de precios de los alimentos son »terrorismo»

Hoy se inauguraban en Estambul y Ankara puntos de venta de productos con precios fijados por el gobierno. En un año los precios de los alimentos han subido un 30% en Turquía.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan prometió el lunes combatir con todos los medios a los responsables de especular con los precios de los alimentos –especialmente frutas y verduras- acusándolos de practicar “terrorismo de la alimentación”, coincidiendo con el anuncio de la puesta en marcha en Estambul y Ankara de varios puntos de venta de estos productos a precios controlados.

“Recientemente han comenzado a jugar un juego con Turquía. Los precios de las berenjenas, los tomates, las patatas y los pepinos comenzaron a subir. Eso fue un ataque terrorista”, dijo Erdoğan durante un acto para presentar en Ankara la puesta en marcha de varios puestos de venta directa al público con precios controlados por las autoridades municipales.

“No les vamos a permitir que pongan en marcha este terrorismo”, insistió el presidente turco vinculando la lucha del gobierno contra la escalada de precios de los alimentos con la lucha de las fuerzas de seguridad contra el grupo terrorista PKK en las montañas del sureste de Turquía.

Según explicó Erdoğan, su gobierno ha tomado medidas para frenar esta subida de precios comenzando a vender directamente a los consumidores frutas y verduras en varios puntos de Ankara y Estambul, evitando así intermediarios y reduciendo los precios al menos un 50%, y anunció además que se aplicarán medidas similares a otros productos como los de limpieza.

En un principio está previsto que haya 50 puntos municipales de venta directa en Estambul y otros 15 en la capital, Ankara, que han comenzado poniendo a la venta a precios reducidos 7 tipos diferentes de verduras, y que estarán abiertos de 10:00 a 19:00 horas los 7 días de la semana.

Durante el primer día de la puesta en práctica de la medida, ya se formaron largas colas de ciudadanos en los puestos, algo lógico si tenemos en cuenta que productos como las cebollas, que en enero alcanzaron un precio medio de 4,9 liras por kilo, se vendían el lunes en un punto de venta municipal en Ankara por sólo 2 liras el kilo.

Y es que según datos oficiales del Instituto Estadístico Turco (TÜİK), los precios de los alimentos se incrementaron en enero un 6,43% en comparación con diciembre; pero si se tiene en cuenta la subida durante el último año –es decir, desde enero de 2018- el incremento medio de los precios de los alimentos en Turquía ha alcanzado el 30,7%, algo inasumible para muchos hogares.

En el caso particular de las frutas y verduras, el incremento del coste para el consumidor en enero fue del 29,7% en comparación con el mes anterior (diciembre), mientras que en el último año los precios se han disparado nada menos que un 64%.

Según la ministra de Comercio Ruhsan Pekcan, las autoridades han llevado a cabo inspecciones en los mercados de venta de frutas y verduras en las principales ciudades del país, incluyendo Estambul y Ankara, descubriendo aumentos excesivos de los precios.

La ministra explicó el domingo que el incremento de los precios entre el precio de compra al productor y el que se vende al consumidor final alcanza en algunos casos el 800%, por lo que su ministerio ha puesto hasta ahora multas que ronda los 2 millones de liras a un total de 88 empresas.

Estas medidas sin embargo están provocando el efecto de llevar a algunas cadenas de tiendas y supermercados a optar por no vender estos productos –en lugar de reducir sus precios- para evitar inspecciones y conflictos con las autoridades, según revelaban recientemente representantes del sector.

Por su parte el ministro de Tesorería y Finanzas Berat Albayrak anunciaba el fin de semana la puesta en marcha de un “programa intensivo” para incrementar la producción agrícola nacional y frenar la subida de precios. Para ello, el banco estatal Ziraat ha anunciado un paquete de créditos blandos destinados a incentivar la agricultura intensiva y la producción.